Un jurado popular ha declarado culpable de un delito de asesinato con alevosía al hombre que mató a puñaladas a su ex mujer cuando ella acudió a su vivienda a recoger ropa y otros enseres que le pertenecían. La casa, ubicada en Museros, era propiedad de la víctima, y la adquirió antes de casarse. Pese a ello, tras la separación, dejó vivir allí a su ex pareja sentimental, hasta que pudiera venderla.








