Agentes de la Policía Nacional han detenido en Dénia a un joven de 23 años como presunto autor de un delito de extorsión. El arrestado amenazó a través de una aplicación de mensajería a un hombre que había consultado una página de contactos en internet, obligándole a realizar transferencias por un total de 3.500 euros.

La Jefatura Superior ha informado que la víctima, presa del pánico, llegó a transferir el dinero en varias operaciones ante el temor de que se cumplieran las amenazas proferidas.
Modus operandi
La investigación comenzó tras la denuncia presentada en la comisaría de Dénia. El afectado, tras contactar con mujeres en páginas de contactos, comenzó a recibir mensajes amenazantes en su teléfono.
Los mensajes iniciales provenían de quien se identificaba como el jefe de la casa de servicios escort y encargado de los sicarios. En estos mensajes se proferían amenazas de muerte contra la víctima y su familia. Para intimidarle, se le envió un vídeo intimidatorio grabado en otro país, donde se observaban actos de violencia contra una persona.
Posteriormente, recibió un nuevo contacto, esta vez con un tono «cordial», en el que le ofrecían ayudarle a librarse de los supuestos sicarios a cambio del pago de una «multa» de 2.500 euros por el mal uso de los servicios escort.
La víctima, por miedo a las represalias, accedió a realizar varias transferencias por el valor solicitado. Sin embargo, los extorsionadores volvieron a contactarle para solicitar otros mil euros, a lo que la víctima también accedió, transfiriendo el dinero a una cuenta distinta.
Ante el estado de pánico y al seguir recibiendo nuevas amenazas, a pesar de haber cumplido con las exigencias, el hombre decidió denunciar los hechos.
Detención y recomendación policial
Tras la denuncia, los agentes lograron localizar al extorsionador, un hombre de 23 años con domicilio en Dénia, y procedieron a su detención. Las diligencias han sido remitidas a los juzgados de la localidad alicantina.
La Policía aconseja encarecidamente denunciar cualquier extorsión de este tipo y no ceder ante los requerimientos de dinero solicitados, ya que en muchos casos, la persona extorsionada es coaccionada para convertirse en un nuevo eslabón de la cadena criminal, extorsionando a otras víctimas.








