Pedro García Gimeno, exdirector general de Radiotelevisión Valenciana y uno de los 23 acusados que han pactado con la Fiscalía reconocer los hechos a cambio de una rebaja en la pena que se les imponga en el juicio Gürtel por supuestas irregularidades en contratos por la visita del Papa a Valencia en 2006, ha declarado hoy que recibió instrucciones del entonces president de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, y del entonces conseller Esteban González Pons.
Cabe destacar que García Gimeno se enfrenta a la petición de prisión más elevada por parte del ministerio público, 40 años.
En su declaración, el antiguo máximo responsable del ente autonómico ha reconocido que el arzobispo de Valencia le comunicó su interés en que fuera RTVV la que se hiciera cargo de la emisión de la señal televisiva de la visita del Papa y del Encuentro Mundial de las Familias en julio de 2006, así como de la instalación de pantallas y megafonía para que la inmensa cantidad de personas congregadas en el mismo pudieran seguir el encuentro en toda la ciudad de Valencia.
«Recibí una llamada -ha añadido- del entonces presidente de la Generalitat, Francisco Camps, en la que me dice que no dijese que no a ningún requerimiento que viniese de la organización y que diese todas las facilidades», ha reconocido.
No obstante, ha asegurado no haber recibido instrucción alguna de Juan Cotino, también acusado, que entonces ocupaba el cargo de conseller de Agricultura, Pesca y Alimentación, y para quien la Fiscalía pide 11 años de prisión. De quien sí ha dicho haber recibido una llamada en febrero de 2006 es del entonces consejero de Comunicación, Esteban González Pons, quien según su versión le dijo que el responsable de Gürtel en Valencia y también acusado, Álvaro Pérez, El Bigotes, estaba enfadado por haberse quedado fuera de las contrataciones de la visita del Papa y que «había que darle el tema de las pantallas y la megafonía».
Siempre según la versión de Pedro García Gimeno, esa sería la razón por la que RTVV acabó contratando a Teconsa, empresa que según la Fiscalía actuaba como instrumental de la trama Gürtel encabezada por Francisco Correa, también acusado en esta pieza. «En RTVV yo recibía muchas órdenes políticas tanto para contenidos de los informativos como de contrataciones», ha afirmado, para concluir asegurando sentirse arrepentido por «haberme dejado llevar y de haber caído en la tentación».
La Fiscalía mantiene que las gestiones llevadas a cabo por Juan Cotino lograron que fueran adjudicados a las empresas de la trama Gürtel los citados contratos para la instalación de pantallas y torres de sonido por un montante de 7.493.600 euros haciéndose cargo del gasto RTVV, con unos sobrecostes que les garantizara un sustancioso reparto de beneficios, 3.387.197 euros concretamente de dinero público, entre el propio Pedro García Gimeno, Francisco Correa, Pablo Crespo, Álvaro Pérez y el también acusado José Ramón Blanco Balín, asesor fiscal de empresas de la trama. De este reparto, según la Fiscalía, Pedro García Gimeno habría recibido medio millón de euros y Juan Cotino, un regalo consistente en un chaquetón valorado en 375 euros.
El curioso episodio de Francisco Correa
La anécdota de la jornada la ha puesto Francisco Correa, para quien la Fiscalía pide 38 años de cárcel, ha comunicado al final de la jornada de este lunes al tribunal que aunque iba a acogerse a su derecho a no declarar, finalmente sí lo va a hacer porque ve imparcialidad por primera vez en un tribunal de un juicio de Gürtel.
Pero al decirle el presidente que dicha declaración tendría que ser este miércoles, ha rectificado aplazando su declaración al final del juicio, en el turno de última palabra, para no volver a la vista mañana, ya que debe madrugar a las 5 de la mañana para ser conducido al juicio.
Finalmente, ante la insistencia del presidente del tribunal, ha accedido a prestar declaración este miércoles. Del contenido de su declaración mañana, Correa ha adelantado que lo que costó más de siete millones de euros en la visita del Papa, en cualquier otra parte del mundo «vadría 25 millones».
Por su parte, «El Bigotes» ha dicho que Camps le remitió a Cotino porqu era quien «decidía las adjudicaciones». Pablo Crespo, considerado el número 2 de la trama Gürtel, se ha acogido a su derecho a no declarar.








