El temporal de viento que azota la Comunitat Valenciana ha alcanzado su punto crítico este sábado, dejando un balance de daños materiales masivo y una profunda afectación en la red de transportes. Los diferentes cuerpos de bomberos de las tres provincias han superado ya los 700 servicios realizados, en una jornada marcada por rachas huracanadas que han desbordado las previsiones iniciales.

Bloqueo en el transporte terrestre y ferroviario
La fuerza del viento ha obligado a tomar medidas drásticas para garantizar la seguridad de los viajeros:
Carreteras: Se han producido cortes intermitentes y totales en diversas vías, destacando el cierre de la A-33 y las severas restricciones en la AP-7, donde el vuelco de elementos y la caída de objetos han dificultado el tránsito.
Ferrocarril: La circulación ferroviaria se ha visto gravemente afectada con la suspensión de varios trayectos de tren y limitaciones de velocidad severas en gran parte de la red debido a la presencia de obstáculos en las vías y el riesgo de averías en la catenaria por el viento.
Balance de daños
La mayoría de las más de 700 intervenciones de los bomberos han tenido como objetivo la retirada de cientos de árboles caídos, el aseguramiento de mobiliario urbano y la eliminación de elementos de fachadas con peligro de desprendimiento. Aunque la provincia de Castellón ha concentrado los avisos de mayor riesgo (alerta roja), Valencia y Alicante también han registrado una actividad incesante durante toda la tarde.
Las autoridades mantienen la recomendación de evitar cualquier desplazamiento innecesario mientras remite la fuerza de las rachas, que han convertido esta jornada en uno de los episodios de viento más destructivos de los últimos años en la autonomía.








