El espigueo o “espigolada” regresa a la Comunidad Valenciana como una acción concreta frente al desperdicio alimentario en origen. Las entidades JUSTICIA ALIMENTARIA y CERAI, junto a la FUNDACIÓ ESPIGOLADORS, organizaron el pasado sábado 31 de enero una jornada de espigueo piloto en el municipio de Guadassuar (Ribera Alta).
La actividad se desarrolló en l’Horta de Ximo, un proyecto agroecológico liderado por un agricultor local que apuesta por la producción ecológica y de proximidad. En este campo se recogieron hasta 2.000 kilos de naranjas perfectamente aptas para el consumo que han quedado fuera del circuito comercial por criterios de mercado o estéticos.
Los alimentos recuperados se destinaron a entidades sociales del territorio, contribuyendo a reducir las pérdidas alimentarias en el campo y a mejorar el acceso a alimentos frescos y saludables para personas en situación de vulnerabilidad.
Además de la recogida, la jornada permitió conocer de cerca la realidad cotidiana de la agricultura local y los retos a los que se enfrentan productores como Ximo: la presión de los precios, la volatilidad de los mercados y las dificultades para dar salida a toda la producción. El espigueo se convierte así en una herramienta práctica para apoyar al sector agrario y poner en valor su papel en el sistema alimentario.
Espigolada, primera acción en la Comunidad Valenciana
La «espigolada» de Guadassuar supone el inicio de esta iniciativa en la Comunidad Valenciana, dentro de un proyecto que se está desarrollando en distintos territorios del Estado para sensibilizar sobre el desperdicio alimentario y fomentar la recuperación de alimentos en origen.








