Una operación conjunta entre agentes del Puesto Principal de la Guardia Civil de Carlet y la patrulla del Seprona de Alzira ha permitido localizar y clausurar una actividad industrial clandestina de alto riesgo en la comarca de la Ribera Alta. La investigación comenzó el pasado 28 de febrero tras la denuncia de un vecino que alertó sobre el inusual movimiento de transporte y almacenaje de residuos peligrosos en una nave de un polígono industrial local.

Un polvorín de sustancias corrosivas
Al llegar al lugar, los agentes interceptaron un conjunto de vehículos pesados (tracto-camión y semirremolque) pertenecientes a una empresa constituida en Rumanía que operaba de forma irregular en territorio español. Sin embargo, la mayor sorpresa llegó al inspeccionar el interior de la nave.
La Guardia Civil localizó grandes recipientes con disolventes altamente corrosivos e inflamables almacenados de forma negligente. La nave presentaba deficiencias críticas de seguridad:
Sin medidas contra incendios: No disponía de extintores ni sistemas de extinción.
Riesgo de vertido: Carecía de mecanismos para contener o controlar posibles derrames de sustancias químicas.
Residuos amontonados: Se hallaron grandes cantidades de neumáticos al final de su vida útil y vehículos desguazados con matrícula extranjera que no habían pasado por el proceso obligatorio de descontaminación.
Infracciones «muy graves» y falta de documentación
El responsable del negocio, un hombre de nacionalidad rumana y 26 años, no pudo aportar ninguna licencia de actividad, seguro de responsabilidad civil ni documentación que acreditara la legalidad de la gestión de residuos.
Esta situación supone una vulneración directa de la Ley 5/2022 de Residuos de la Comunitat Valenciana y de la Ley de Prevención y Control Ambiental, calificándose como una infracción muy grave. Además, el almacén incumplía el Real Decreto de gestión de neumáticos usados y la normativa sobre descontaminación de vehículos.
Petición de cese inmediato
Ante el riesgo evidente para el entorno y la seguridad pública, la Guardia Civil ha remitido las actas de denuncia tanto a la Conselleria de Medio Ambiente como al Ayuntamiento de la localidad afectada, solicitando el cese inmediato de cualquier actividad en la nave.
La intervención del Seprona ha sido clave para evitar un posible desastre ecológico o un incendio de grandes proporciones en el polígono, dado el carácter inflamable de los productos acumulados sin control.








