Las comisiones elevan su presupuesto un 6,5 % respecto al año pasado, apoyadas por un adelanto histórico de las subvenciones municipales para garantizar la supervivencia de los talleres.
Las Fallas de 2026 no serán unas fiestas cualquiera; serán las del récord de inversión y la resistencia. Según la clasificación definitiva de la Junta Central Fallera (JCF), las comisiones de la ciudad destinarán un total de 9.804.015 euros a la construcción de sus monumentos (grandes e infantiles). Esta cifra supone un incremento de 600.000 euros frente a los 9,2 millones de 2025, evidenciando que el mundo fallero ha decidido apostar más fuerte que nunca por el eje central de la fiesta: el monumento.

Un pulmón financiero de 3 millones de euros
Para que este récord sea posible, el Ayuntamiento de València ha movido ficha con una estrategia sin precedentes. El equipo de gobierno ha aprobado una partida de 2.914.286 euros en subvenciones, lo que supone cubrir el 30 % del coste de los monumentos.
La gran novedad de este año es la agilización del pago: por primera vez, el plazo se abrió antes de finalizar 2025 para que las comisiones dispusieran del dinero cuanto antes. Además, se ha habilitado un adelanto del 75 % de la ayuda de forma previa a la justificación, un balón de oxígeno vital para que los artistas falleros puedan comprar materiales y pagar nóminas sin asfixiar las cuentas de las comisiones.
Recuperación tras la tragedia
Esta inyección económica llega en un momento crítico. El sector todavía se recupera de los graves daños sufridos el pasado 29 de octubre de 2024, cuando la riada de la DANA afectó gravemente a numerosos talleres falleros, destruyendo moldes, maquinaria y monumentos en proceso. Las ayudas extraordinarias de 2,5 millones de euros anunciadas por la alcaldesa María José Catalá han sido fundamentales para que muchos artistas no bajaran la persiana definitivamente.
El club de la Sección Especial
Aunque el presupuesto total de la ciudad es masivo, la Sección Especial sigue siendo la joya de la corona, donde se libran las batallas presupuestarias más ambiciosas:
Hegemonía: Comisiones como Convento Jerusalén, Monestir de Poblet o Exposición-Micer Mascó siguen liderando las inversiones, superando con creces los 180.000 euros por monumento en muchos casos.
Infantiles al alza: Ya no son «las pequeñas». Las fallas infantiles viven una época dorada de competitividad, con presupuestos que en la élite ya superan los 50.000 euros, como es el caso de Convento Jerusalén o Espartero-Ramón y Cajal.
València se prepara así para un marzo de 2026 donde el arte efímero volverá a demostrar por qué es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, respaldado por una inversión que roza la barrera psicológica de los 10 millones de euros.








