El piloto Roberto Merhi ha participado junto a Ángel Sanz, responsable en España de la Spartan Race, en una jornada sobre educación y deporte en el Master de Gestión Deportiva de la Universidad Politécnica de Valencia.
La charla, enmarcada dentro de la iniciativa de Goya ‘Los ingredientes del deporte’, ha pretendido explicar cómo un atleta de alto nivel puede compaginar una vida ligada a la competición con la formación académica.

‘Yo tuve mucha suerte porque mi colegio me puso muchas facilidades cuando empecé a disputar competiciones internacionales, además de contar con un amigo que me hacía llegar los apuntes y me ayudaba a comprenderlos’, señaló el castellonense.
El ex del DTM y de Haas entre otros recordó una anécdota cuando en el año 2003 un rival no español le dijo que estaba estudiando por internet. ‘En ese momento no le creí, porque a España ese tipo de opciones no habían llegado todavía’, comentó.
Sin embargo, puso en valor que pese a no haber estudiado (todavía) una carrera o master universitarios, un piloto de élite desarrolla una serie de conocimientos los que la mayoría de personas no llegan en su trayectoria laboral.

‘Yo aprendí a hablar italiano con 13 años. El inglés es imprescindible en mi mundo. Hablo francés y alemán, este último con algo más de dificultad. Y tengo nociones de mecánica e ingeniería. Cuando corrí con Mercedes el DTM, cada día me iba a la fábrica de ocho de la mañana a cinco de la tarde y ahí pasé por todos los departamentos, lo que permitió aprender muchos y muy variados aspectos de los coches a los que ni siquiera alguien especializado tiene acceso’, concluyó.
Por su parte, Ángel Sanz explicó que dejó las categorías de formación del Real Madrid de baloncesto para estudiar Business en la Universidad de Houston. Y, al retornar a España, hablaba dos idiomas, tenía una carrera internacional y en cuanto dejó la práctica activa se dedicó a tratar de usar el deporte como herramienta de transformación.

‘La Spartan Race es como la vida misma. Nadie sabe de antemano el recorrido ni el orden de los obstáculos, pero te genera emociones similares a las de emprender y además te integra en una comunidad. Por eso, pese a que de las 180 pruebas de obstáculos que existen en España nosotros solo realizamos cinco, el 35% del mercado es nuestro’, concluyó.








