Tal y como había anunciado Ens Uneix, el partido creado por Jorge Rodríguez tras su salida del PSPV por el caso Alquería, ha desvelado este jueves por quién votará en el próximo pleno de investidura de la Diputació de València: por su propia candidata, Natàlia Enguix.
La comparecencia no ha podido tener más morbo. Ha sido el propio Jorge Rodríguez, quien dejara en su día su cargo como presidente de la entidad provincial por su presunta implicación en el caso de las contrataciones irregulares de Divalterra, el encargado de anunciar la postura de su partido, llave de la gobernabilidad de la Diputació por azares de la ciencia electoral, a la hora de deshacer el ‘empate’ entre los bloques PP+Vox y PSPV+Compromís (con 15 diputados cada bloque), y ha animado al bloque de izquierdas a apoyar a su candidata «progresista».

Así, el líder de Ens Uneix ha asegurado que todos los esfuerzos por llegar a un acuerdo han resultado infructuosos y ha señalado que en el caso del PP, ha calificado de «absolutamente inasumible» el supuesto de sumar sus votos a los de Vox para hacer a Mompó presidente de la Diputació, aunque este detalle se sabía perfectamente antes de comenzar a negociar.
Las palabras más duras de Rodríguez, sin embargo, han sido para el PSPV y más concretamente para su candidato, Carlos Fernández Bielsa. Aunque ha señalado que en principio hubiera sido más sencillo -no en vano fue presidente socialista de la Diputació hasta su dimisión-, dejar la entidad provincial en manos socialista dificultaría la relación con la Generalitat, en manos del PP, además de que tiene serias dudas del liderazgo de Bielsa en las filas del PSPV.
Rodríguez ha asegurado que no sabe hasta qué punto Bielsa puede mantener sus compromisos con la comarca de la Vall d’Albaida puesto que «no cuenta con el apoyo de su partido», llegando a decir que Ferraz no quiere a Bielsa como presidente. «No nos podemos fiar de la palabra de un candidato al que boicotean y puentean sus propios compañeros», ha remarcado.
Con todo, el alcalde de Ontinyent no ha descartado ningún escenario al recordar que aún queda una semana para el pleno y que «en política no hay nada escrito».








