Tras tres días de arduo trabajo por parte de los efectivos desplegados por el Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante, que han contado con la ayuda de las brigadas forestales de la Generalitat y sobre todo al principio del Consorcio Provincial de València -dado que el incendio comenzó en zona limítrofe entre las dos provincias-, por fin este martes se ha podido dar por extinguido el incendio.
Eran las 19:40 horas y el anuncio hecho por fuentes del Consorcio era fuertemente aplaudida por los medios de comunicación acreditados, sabedores todos del enorme trabajo llevado a cabo por unos profesionales que han luchado a brazo partido contra las mil y una condiciones adversas que han complicado las tareas de extinción durante estos días, pero particularmente durante el fin de semana desde que se declarara el incendio a media tarde del sábado: altas temperaturas, agravada la sensación térmica por un alto grado de humedad, no hacían más que sumar dificultades para el trabajo de los bomberos desplegados en la zona.
Atrás quedan ahora los resultados de esta tragedia: 160 hectáreas arrasadas de una masa forestal que tardará mucho tiempo, quizás más de una década, en recuperar su tono vital. Ha sido el segundo incendio más grande de este verano.
Algunas informaciones hablan de una posible intencionalidad en el origen de este incendio. El fuego se inició junto a la carretera que conecta los municipios de L’Orxa (El Comtat) y Vilallonga (La Safor) y a escasa distancia de una urbanización.









