La Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR) ha emitido un comunicado trasladando sus condolencias a la familia de la niña de 6 años fallecida en Alzira, y ha aprovechado para incidir en la necesidad de que las sedaciones que emplean fármacos anestésicos generales sean «realizadas exclusivamente por médicos especialistas en Anestesiología y Reanimación».

SEDAR ha trasladado un mensaje de «prudencia, respeto y responsabilidad institucional» ante el suceso, señalando que «se desconocen los datos clínicos y las circunstancias exactas» del caso, por lo que no pueden pronunciarse sobre las causas específicas.
Alerta sobre riesgos y capacitación
La Sociedad insiste en que las sedaciones con fármacos anestésicos generales son «procedimientos con riesgos potencialmente graves, incluso vitales«.
La SEDAR ha alertado sobre un «problema muy serio» que se arrastra en los últimos años: la autorización para sedaciones profundas con anestésicos generales a profesionales que no son especialistas en Anestesiología.
La entidad critica que «algunas normativas de varias consejerías de Sanidad» permitan el uso de estos fármacos a médicos de otras especialidades o incluso personal de enfermería, tras cursos que no equivalen a la especialidad médica completa.
«Los anestésicos generales son fármacos de alto riesgo, capaces de producir apnea, depresión respiratoria y colapso cardiovascular en segundos,» subraya la SEDAR.
Por ello, recalcan que solo los médicos especialistas en Anestesiología cuentan con la «capacitación completa» en farmacología, manejo de la vía aérea y reanimación avanzada para realizar sedaciones de manera segura y responder ante cualquier complicación crítica.
Llamamiento a la ciudadanía
Ante los riesgos, SEDAR ha aconsejado a la ciudadanía que antes de someterse a cualquier sedación, «pregunten siempre quién la va a realizar y verifiquen que se trata de un médico especialista en Anestesiología y Reanimación».
El doctor Javier García Fernández, presidente de la SEDAR, recalcó que la seguridad del paciente es el compromiso central de la Sociedad: «En momentos como este, en los que una familia queda rota por la pérdida de su hija, toda la comunidad sanitaria debería detenerse y reflexionar».
Asegura que la SEDAR seguirá defendiendo un modelo asistencial que sitúe la seguridad del paciente «por encima de cualquier otro factor» para evitar que normativas o decisiones abran la puerta a prácticas que puedan comprometer la salud.








