
Comunicadora
Tal cual os lo digo y me quedo más ancha que ancha. Dicen que la vida son dos días, que pasa en un suspiro, que a partir de los 25 la subida se nota -¡ya te digo yo si se nota! y solo tengo 33-. También dicen, yo entre ellas, que seas feliz y que lo disfrutes todo tan intensamente como si no hubiera un mañana.
Las redes sociales se empeñan en recordarnos este mensaje cada día. Desde las diferentes cuentas “perfectas” que seguimos, nos recomiendan perder peso, comer sano, hacer deporte, vestir divinas, oler bien –muy importante, por cierto, aunque lleves la colonia de nenuco que es very fresquita- y ser la mami perfecta, esa a la que le da la vida para hacer de todo y además luce tipazo. Lo mismo con los hombres, tienen que estar tremendos, aprender a hacerse su limpieza facial diaria, ser un padre modelo etc.
Pues agarraos los machos que allá voy. Soy seguidora de muchas de estas cuentas que os describo, me enganchan y entretienen pero si la vida son dos días, yo quiero pasar uno de ellos en el Caribe. Sin maquillar, con el bañador todo el santo día y comiendo lo que me apetezca, sin remordimiento alguno – porque como comprenderéis, con la pasta que vale el viajecito, como para ponerse a pensar en si me como esto o lo otro que es más sano- ¡a la mierda! al Caribe se va a ser feliz que, para eso dicen, hemos venido a la vida y a quien no le guste, que no vaya.
Desde hace un tiempo a esta parte, me imagino tumbada en una hamaca, libro en mano y con el único sonido de fondo de la naturaleza. Pondría el off a las voces de los turistas, aunque yo sea una de ellos. También lo haría con cualquier sonido molesto. ¡Ah bueno, y me falta lo mejor! Ya que estamos, y por pedir que no quede, si dos muchachos me quieren abanicar no les voy a negar el gusto, pero porque ellos quieren ¡que conste en acta! Si además me dan un masaje y devuelven todas mis vértebras al sitio, pues que disfruten ¡yo más que encantada! Y si me traen la comida o cena a la habitación ¡les beso los pies!

Como véis, soy muy responsable y agradecida, a mí me dices que viva la vida y yo obedezco, pero quiero contaros algo. El Caribe del que os hablo, simplemente es el estado de paz y tranquilidad que to@s y cada uno de nosotr@s ansiamos. El tren de vida actual no nos permite tomarnos un respiro. Tenemos que responder ante nuestro trabajo, familia, amigos y esa tarde de relax que intentas planificarte, desde hace meses, es el mejor Caribe que un@ puede tener.
Esa paz la puedes acompañar de la soledad o bien de alguien que quiera compartirla contigo y en este caso, no todo el mundo vale. Lo que para ti significa tranquilidad para otras personas puede significar aburrimiento. Así que elige bien con quien disfrutas del Caribe y compartes tus momentos más zen porque ya que tenemos pocos, hagamos bien las cosas.
Nota mental: recuerda apagar el móvil, en el Caribe no se utiliza… solo se va a DESCONECTAR.









ojalá me toque el viaje, a mi mamá le haría muchísima ilusión por su cumpleaños jej❤️