A finales del pasado mes de octubre y principio de noviembre, el polideportivo de Xirivella se vio obligado a cerrar sus puertas durante seis días después de que un control rutinario desvelara que en uno de los vestuarios podría haber un foco de legionelosis. Ahora, una subvención de la Diputación permitirá cambiar las calderas estropeadas que originaron el problema.







