Villena ya cuenta con una planta de tratamiento de residuos completamente renovada que aspira a mejorar la gestión ambiental en la comarca. La actuación, que ha supuesto una inversión superior a los 12 millones de euros, ha transformado una instalación en funcionamiento desde 2005 en un centro adaptado a las exigencias actuales.
La planta presta servicio a 14 municipios y a más de 195.000 habitantes, y lo hace ahora con un sistema más eficiente que reduce a la mitad el consumo energético respecto al modelo anterior. La modernización ha permitido automatizar los procesos e incorporar tecnología avanzada para optimizar la separación de residuos.
Entre las mejoras destacan los nuevos separadores ópticos de última generación, capaces de alcanzar una eficacia del 95 %. Este sistema permite aumentar la recuperación de materiales como plásticos, metales o papel y reducir la cantidad de residuos que acaban en vertedero. La instalación tiene capacidad para tratar hasta 280 toneladas por turno y recibe una media de 25 camiones al día.
El nuevo modelo de gestión incorpora también un sistema de pesaje que ajusta el coste para cada municipio en función de los residuos que genera. De este modo, se introduce un criterio más preciso en el reparto de costes y se refuerza la relación entre generación de residuos y gasto.
Además del componente técnico, la planta incluye un aula ambiental orientada a la concienciación, especialmente entre los más jóvenes, y mantiene el papel de los profesionales que operan la instalación como parte clave del funcionamiento diario.
La renovación de la planta supone un paso adelante en la mejora del tratamiento de residuos en el área, con el objetivo de incrementar la recuperación de materiales y reducir al mínimo la fracción que termina en vertedero.








