El pasado jueves día 3, en la Librería Imperio de la calle Sueca, 29, de nuestra ciudad de Valencia, el autor de esta vibrante novela, Sebastián de la Torre, presentó la tercera, ¿y última?, entrega de la interesante saga Nhartep ante un admirado público que llenaba el rincón de leer de este bonito y cuidado establecimiento dedicado a los libros.
Sebastián de la Torre es un gallego afincado en la Comunitat Valenciana que, como tantos autores, ejerce otra profesión ajena a la creación literaria pero que vive con pasión el momento de sentarse ante el ordenador y dejar volar su imaginación mientras escribe. Hace ya muchos años terminó su primera novela y después de un periplo largo y lleno de ilusión y sacrificio consiguió que su esfuerzo se viera recompensado con la obtención de un premio literario. Era 2008, casi diez años después de terminarla y el premio: “Imaginación Novel, Nueva Conciencia”. El galardón llevaba aparejada la edición de la obra. Así nació Nhartep, destino final, la primera de las aventuras de esta saga que después seguiría con El Laberinto del Tiempo y ahora Éxodo.
Sebastián es un autor sincero y valiente. Y hay que serlo hasta el atrevimiento para imaginar y presentar ante sus lectores un mundo imaginario y lejano en el tiempo donde todos nuestros ideales sociales, culturales, familiares y ecológicos sean posibles. Encuadrada en el género de ciencia ficción, fantasía y predicción social, su obra en vez de pronosticar un futuro distópico y catastrofista, nos propone una realidad ilusionante, sorprendentemente perfecta y, sin embargo, posible. Sus libros narran las aventuras de unos personajes que terminarán convirtiéndose en héroes admirados para el lector y que se mueven por una realidad utópica y maravillosa. Unas historias construidas con la tenacidad de un visionario y el corazón de un niño.
¡Papá cuéntame un cuento!, le decía al autor su hija cada noche. Y cada noche, Sebastián, le contaba un cuento diferente que nacía de su imaginación en ese momento. Hoy, esa niña ya es una mujer y los que leemos a Sebastián somos nosotros, sus lectores que también necesitamos creer en un futuro mejor. Hoy, el Planeta se muere; la guerra nos amenaza aquí, en Europa, en nuestra casa; las dificultades económicas nos atenazan; la violencia es tan frecuente que ya casi no es noticia; las creencias religiosas están tan enfrentadas y desprestigiadas que ya nadie cree en nada; en la escuela, nos cuentan la Historia como una sucesión de crímenes coloniales, abusos y mentiras; y el futuro se presenta como algo aterrador con el fin del Mundo cada vez más cerca. ¡Necesitamos otra alternativa para mantener la esperanza! ¡Necesitamos Nhartep!
Las ideas de su obra no nacen sólo de su imaginación, Sebastián de la Torre, recoge las propuestas de muchos maestros de la ciencia ficción como Isaac Asimov, Arthur C. Clarke o Jack Vance, autores creadores de mundos fantásticos pero vencidos tal vez por el fatalismo, y las incorpora a una realidad donde el humanismo, la Naturaleza y la bondad triunfan. Difícil, pero no imposible. El lector hará de su mano el viaje a un universo donde todo es igual pero funciona de manera diferente. ¿Por qué habríamos de creerlo?¿Tal vez por llevar la contraria a aquellos que se empeñan en hacernos creer que no hay futuro?
En Nhartep, es necesario el trabajo de cada día, hay buenos y malos, y la vida, los viajes, el amor y la amistad se fraguan y desarrollan con la misma incertidumbre que entre nosotros. Lo que cambia es el Mundo, la relación con la Naturaleza, y la esperanza, y la fe en el futuro. Que Sebastián de la Torre sea capaz de describir una sociedad sin debates religiosos es ya herético y atrevido, pero lo que es osado hasta la temeridad es recrear esa sociedad sin recibos mensuales de nada, ni ricos ni pobres, ni necesidades energéticas ni contaminación ¡Por Dios! ¡Este libro debería estar prohibido! Si esta historia se contase en el país de las maravillas de Alicia, la Reina de Corazones gritaría: ¡Que le corten la cabeza!
En esta tercera entrega, ÉXODO, los protagonistas de la saga, Renstor y Shieska, se enfrentan a una peripecia que nos recuerda mucho el momento histórico y social que vive la Humanidad hoy. El autor resuelve la encrucijada con la sencillez y naturalidad con que en ese futuro utópico suceden las cosas. La vida sigue y no sabemos lo que nos deparará el mañana. Creemos en Nhartep que el tiempo nos pertenece pero la historia de sus protagonistas se desvanece como la de aquellos amigos de los que ya hace tiempo nada sabemos… hasta que el autor quiera contarnos algo más.
Presentó al autor, con la elocuencia y brillantez que acostumbra, Juan Luis Bedíns, presidente de la asociación de Escritores y Críticos Literarios, quien recordó con emoción a Ricardo Yopesa, fallecido recientemente, por la importante labor que realizo al frente del Instituto de Estudios Modernistas que promovía y editaba las obras de autores noveles como Sebastián. Labor que ahora Editorial Sargantana retoma con fuerza y éxito, uno de cuyos sellos editoriales, NPQ, edita esta tercera entrega de Nhartep.
Después, y antes de que el autor contestase a las preguntas de los muchos lectores que llenaban aquel rincón de amigos de la lectura, recordé yo la figura de Tomás Moro, el primer escritor que se atrevió a imaginar un mundo perfecto en un libro que titulo Utopía a principios del SXVI . Después de él, muchos otros escritores advirtieron, pronosticaron, amenazaron y describieron futuros catastróficos y todos murieron en sus camas. Pero a al autor de Utopía le cortaron la cabeza. Tuvo la mala suerte de enfurecer, no a la imaginaría Reina de Corazones, sino a Enrique VIII de Inglaterra, un rey de verdad. Dicen que el rey guardo mucho tiempo sobre su escritorio el libro. Espero que Sebastián tenga más suerte y sobre la mesa de ningún malvado poderoso, agorero y promotor de catástrofes, estén los libros de Nhartep.









