Tarea imposible. El debate sobre el posible traslado de la Dama de Elche a la ciudad en la que fue descubierta y que le da nombre, ha sido zanjado -si es que alguna vez existió- tras un informe de los técnicos del Ministerio de Cultura dirigido por Miquel Iceta en el que se habla del peligro de «desprendimientos» en la pieza si sale de la vitrina que la acoge en el Museo Arqueológico Nacional y pasa del clima de Madrid, más dado según dicho informe a una mejor «conservación preventiva», a la humedad que le esperaría en Elche.
Según los técnicos, en un argumento que se sostiene a duras penas, las consecuencias negativas del traslado «no se producirían a corto plazo», o sea, en Elche, «sino en el Museo Arqueológico Nacional» a su vuelta a Madrid.
No ha pasado más que un día desde que el alcalde de la ciudad, Carlos González, se entrevistara en el mismísimo Ministerio de Cultura con el director general de Bellas Artes, Isaac Sastre, quien le trasladó que se elaboraría un nuevo informe sobre el estado de conservación de la pieza con las técnicas más avanzadas. Se hablaba entonces de «las próximas semanas», pero alguien debe haberse dado mucha prisa para zanjar la cuestión en apenas 24 horas.
“El director general de Bellas Artes nos ha informado de las circunstancias que han motivado la solicitud actual de un nuevo informe por parte del Ministerio, con técnicas actuales, para una valoración precisa y minuciosa del estado de conservación de la Dama”, ha señalado González, destacando que el Ministerio se encuentra ahora recopilando y analizando todos los informes elaborados hasta ahora en torno a la conservación y al estado del busto íbero.
Nada más lejos. Apenas un día después, el informe ha visto la luz y zanja el posible traslado de la Dama de Elche al lugar del que nunca debió salir. En otra ocasión -o legislatura- será.








