La tórtola europea (Streptopelia turtur), la paloma zurita (Columba oenas), la cerceta carretona (Anas querquedula) y la grajilla (Corvus monedula) son las especies que han conseguido salvar el pellejo al ser incluidas en una moratoria que prohibe temporalmente su caza, en la Orden de Veda que acaba de publicar el DOGV (Diari Oficial de la Generalitat Valenciana).
Detrás de este logro hay mucho trabajo realizado por diversas entidades conservacionistas, entre ellas la Societat Valenciana d’Ornitologia (SVO), que ha visto así los frutos que, no siendo los deseados, sí constituyen un paso adelante muy esperanzador.
La decepción vivida el año pasado ante el borrador del Consell para la actualización del catálogo valenciano de especies de fauna amenazadas se gestionó y canalizo en positivo a través de un renovado impulso para elaborar un completo documento de alegaciones a dicho borrador, habida cuenta de que ciertos criterios a veces subjetivos y por supuestos injustificados habían dejado a determinadas especies en una categoría de amenaza inferior a la que les correspondía.

Tal y como queda definido en el artículo 14 de la Ley de Caza autonómica, “son especies cinegéticas aquéllas que en su estado de normalidad poblacional son capaces de mantener un crecimiento poblacional significativo”. Una definición que en sí misma obliga a revisar y cuestionarse la conveniencia o no de incluir entre las cinegéticas ciertas especies en atención a su nivel de amenaza, sobre todo si muestran dificultades a la hora ya no de crecer, sino de sobrevivir en unos parámetros razonables. Y aquí es donde a juicio de las entidades conservacionistas, se han estado dando con demasiada frecuencia desfases que rozan en ocasiones la indignación y que ha puesto a algunas de estas especies en la antesala de la desaparición.
Las cinco especies de aves que la SVO y otras entidades consideran que deberían dejar de considerarse cinegéticas en la normativa valenciana son la tórtola europea, la paloma zurita, la grajilla, la cerceta carretona y la avefría, especies que en los últimos años han registrado marcados declives poblacionales, en muchas ocasiones asociados a notables reducciones de sus áreas de distribución. De entre todas ellas, resulta especialmente ofensivo el caso de la tórtola europea, en franca regresión a nivel global y catalogada como ‘Vulnerable’ por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y que hasta ahora no había sido retirada del listado de especies cinegéticas de la Comunidad Valenciana.
Esta situación cambia radicalmente en el Artículo 3 de la citada Orden de Veda publicada este jueves 11 de agosto:
Artículo 3. Prohibiciones temporales sobre la fauna cinegética
Se establece una moratoria en la caza de la tórtola europea (Streptopelia turtur), la paloma zurita (Columba oenas), la cerceta carretona (Anas querquedula) y la grajilla (Corvus monedula). Esta moratoria se aplica a todo tipo de espacios cinegéticos, prorrogable anualmente según lo que se determine en cada una de las resoluciones anuales de la dirección general competente en materia de caza a las que hace referencia la disposición final segunda.
Sólo la avefría sigue amenazada por su inclusión entre las especies cinegéticas, pero hay que ser positivos con lo conseguido. Ahora el trabajo está en conseguir consolidar esta prohibición para que deje de ser temporal y, en segundo término, para que la firmeza y rigor a la hora de actualizar el catálogo de especies amenazadas que, a su vez, determina la exclusión -o no- de ciertas especies del catálogo de especies cinegéticas. En definitiva, un primer paso que precisa, evidentemente, más y mejores en la misma dirección.








