Fotos: Fernando Villalba y Juan Ramón Contelles.- Por fin Valencia disfrutó de la XVIII Entrada de Moros y Cristianos el pasado 9 de octubre, con la participación de más de 60 Escuadras Moras y Cristianas, además de ballets, boatos y muchas sorpresas.
Había muchas ganas de volver a contemplar y disfrutar de este descomunal despliegue de ingenio y amor por la fiesta que FeVaMiC (Federació Valenciana de Moros i Cristians) ofrece a la ciudad y que, con el paso de los años, se ha convertido en cita ineludible en el marco de las fiestas por el Día de la Comunitat Valenciana.
A las 16:30 horas ya comenzó la actividad y así, se realizó la ‘Bajada de Gloria‘. Desde la Plaza del Ayuntamiento y en dirección opuesta a la Entrada, un miembro de cada filà, desfilaron a paso ‘dianero’, acompañados por la banda de música hasta llegar al ‘Partidor’ en la Glorieta.
Los Capitanes, Paco García al mando del bando Cristiano con su comparsa Alforins y Paco Ferrandis, en el bando moro arropado por su comparsa Algerof, dieron colorido y vistosidad a la entrada.
Posteriormente, a las 17:00 horas, se iniciaba la XVIII Entrada propiamente dicha, que volvió a discurrir por el recorrido habitual de Glorieta, Paz, San Vicente y Plaza del Ayuntamiento. Un recorrido que, tras la reforma de la plaza de la Reina, volvió a lucir como antaño.
Cerraron la entrada, como es habitual las ‘Padrinas’ Consuelo Llobell y Carla García, Falleras Mayores de Valencia 2020-21, dirigiendo sus respectivas escuadras de Huríes.
Presidencia y personalidades
En la plaza del Ayuntamiento, a los pies de la casa consistorial, se instaló como es habitual en la Entrada de Moros y Cristianos una grada de honor en la que fueron tomando asiento destacadas personalidades de la sociedad civil y política valenciana, y en lugar preferente las Falleras Mayores de Valencia 2022, Carmen Martín y Nerea López, acompañadas por el presidente de la Junta Central Fallera, Carlos Galiana, y también por sus respectivas Cortes de Honor. Como siempre, todas ellas derrochando simpatía a raudales, algo que se hacía notar en sus rostros.


















































