Viernes Santo en el Cabanyal, el Canyamelar y el Grau. El Señor ha muerto. Los poblados marítimos se sumen en un sobrecogedor silencio que contrasta con la procesión del Santo Entierro, acto colectivo en el que participan todas las cofradías, hermandes y corporaciones con sus tronos-anda bellamente engalanados.
Una procesión de recogimiento y dolor, en la que participaron alrededor de 4.000 personas de los 31 colectivos de la Semana Santa Marinera, entre ellas la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, que procesionó tras el trono del Santo Sepulcro acompañada, entre otros, por Santiago Ballester, concejal de Fallas y tradiciones, Mónica Gil, concejal de Fiestas, y José Luis Moreno, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Valencia.
La procesión retrasó su inicio una hora, a las 19:30 horas en vez de a las 18:30 horas como estaba previsto, esquivando así la lluvia que cayó desde primera hora de la tarde. Una decisión que tomaron los presidentes y hermanos mayores reunidos de urgencia y que finalmente resultó totalmente acertada, ya que aunque fría, se quedó buena noche.
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