Un sacristán ha sido condenado este lunes a dos años de prisión tras aceptar su culpabilidad por agredir sexualmente a una mujer con una discapacidad del 66%. La agresión ocurrió en marzo de 2023 en un cuarto cercano a la sacristía, donde el acusado llevó a la víctima con la excusa de mostrarle el funcionamiento de la campanilla.

Evitará la prisión bajo condiciones
Aunque la pena impuesta es de dos años de cárcel, el condenado no ingresará en prisión si cumple una serie de condiciones durante los próximos tres años: no volver a delinquir, no acercarse a la víctima ni comunicarse con ella a menos de 30 metros durante cinco años, y no ejercer profesiones con contacto con menores durante siete años.
Indemnización a la víctima y responsabilidad del Arzobispado
El sacristán también deberá indemnizar a la víctima con 7.000 euros, cantidad que ya ha abonado en su mayoría. El Arzobispado de València ha asumido la responsabilidad civil subsidiaria en este caso.
Los hechos probados
Durante el juicio por conformidad en la Audiencia de València, se reconoció que el sacristán, consciente de la discapacidad intelectual de la víctima, la tocó de forma inapropiada en el pecho, glúteos y partes íntimas por encima de la ropa. La mujer, aunque bloqueada inicialmente, recriminó la acción al agresor, sufriendo miedo, nerviosismo, rabia y enfado como consecuencia de la agresión.








