
Durante casi un siglo, una parte fundamental del alma de los trinquets permaneció en la sombra. Ahora, la investigación «El trinquet de la memòria. L’exili dels pilotaris valencians» (El trinquete de la memoria. El exilio de los pilotaris valencianos), impulsada por la Universitat de València (UV), ha logrado poner rostro y voz a cuatro deportistas de élite cuyas carreras fueron truncadas por la Guerra Civil y la posterior represión franquista.
El estudio, elaborado por los investigadores Víctor Agulló, Dayana Arteta y Helena Paricio —miembros de la Càtedra de Pilota Valenciana de la UV—, es el resultado de cuatro años de intensa búsqueda documental y testimonios directos de familiares. Su objetivo es claro: restaurar una historia de la pilota valenciana que, hasta hoy, permanecía «incompleta e injustamente silenciada».
Los nombres silenciados por el conflicto
El exilio no solo supuso una pérdida humana y política, sino que dejó un «vacío insalvable» en el deporte nacional de los valencianos. Los cuatro protagonistas de esta recuperación histórica son:
- El Perolero de Pedralba: Una figura que vio cómo su trayectoria se interrumpía bruscamente por el conflicto.
- Fenoll de Torrent: Referente local que tuvo que abandonar sus raíces y el juego.
- El Gualo de Rafelbunyol: Otro de los nombres clave que la historiografía oficial había omitido.
- El Pelat de Riola: Exponente de una generación que tuvo que construir una vida nueva lejos de sus golpes de vaqueta.
Estos hombres no solo fueron víctimas de la guerra, sino que mantuvieron, según destaca el estudio, «sus convicciones democráticas y su compromiso con el deporte» a pesar de la distancia y las adversidades del exilio.
Un legado para las nuevas generaciones
La pilota valenciana, con más de siete siglos de tradición, es mucho más que un juego; es un pilar de la identidad valenciana. Por ello, esta investigación —enmarcada en el proyecto «Esportistes valencians exiliats i represaliats» de la Generalitat Valenciana— pretende que la memoria de estos cuatro pilotaris sirva de nexo de unión con la juventud actual.
«Queremos reivindicar la memoria de unos pilotaris que fueron olvidados», explican los autores. Con este rescate histórico, la Universitat de València no solo cierra una herida en el mundo del deporte, sino que reafirma la pilota como un elemento de memoria colectiva y resistencia cultural que sobrevive a cualquier intento de silenciamiento.








