La operación Taula sigue adelante y esta mañana han sido llamados a declarar ante la Guardia Civil la práctica totalidad de concejales, ex concejales y asesores el Partido Popular en la ciudad de Valencia. Así, los Míchel Domínguez, Félix Crespo, Mª Ángeles Ramón-Llin, Lourdes Bernal, Cristóbal Grau, Beatreiz Simón, Silvestre Senent, etc., han pasado por el cuartel de Patraix para declarar en calidad de investigados.

La reacción de la dirección regional del PP no se ha hecho esperar e Isabel Bonig ha declarado disuelta la dirección en la ciudad de Valencia, al frente de la cual estaba como presidente, hasta ahora, Alfonso Novo.
Por lo que se ha podido saber, en los próximos días se nombrará una gestora que se hará cargo de la dirección del PP en la capital del Turia.
Alfonso Rus, por otro lado, sigue sacando pecho y hablando abiertamente ante los medios desde que fue llamado a declarar ante le juez. Hoy, el ex presidente de la Diputación de Valencia se refería al caso comentando que «al que meta la mano, tienen que cortársela». Atrevidas palabras para un político al que se atribuye, entre otras cosas, una grabación sonora en la que cuenta hasta 12.000 euros supuestamente cobrados como comisión por una adjudicación».
Ahora mismo, el Partido Popular está descabezado en la ciudad de Valencia y, de hecho, sus oficinas en el Ayuntamiento son un auténtico solar.







