De esta curiosa manera, ataviados con chalecos reflectantes, se manifestaron los músicos de la Agrupació Musical de Massarrojos. Y, a juzgar por el comunicado hecho público hoy por la propia agrupación, no están exentos de razones para hacerlo.
Al parecer se cumple ya un año desde que el local de ensayos de la escuela de música y banda de Massarrojos quedara destruido parcialmente por causas climatológicas. Y hasta hoy, así sigue. Los músicos han cambiado, por ello y ante la falta de reacción por parte del Ayuntamiento de Valencia, sus chaquetas por chalecos reflectantes para colocarse tras una pancarta con el lema ‘NINGÚ FARÀ CALLAR LA BANDA’ y realizar el tradicional pasacalle con el que los músicos han hecho entrega, puerta a puerta, del programa de actos que la banda realiza con motivo de la festividad de Santa Cecilia.

De esta orginal manera, los músicos de Massarrojos han querido reivindicar la falta de local tanto para los ensayos de la banda como para las clases de la escuela de música o para celebrar cualquier acto cultural. Esta situación ha obligado a los músicos a trasladarse a diferentes locales privados, mal acondicionados por no estar insonorizados, con los consiguientes problemas con los vecinos. “Gracias a bandas vecinas, -nos comenta un miembro de la junta directiva- como la Unió Musical de Moncada, fue posible continuar con las clases de percusión de la escuela de música, pero esta situación no puede seguir toda la vida”.
Hace unos días, el alcalde pedáneo, Carles Verdeguer, trasladó a los miembros de la directiva la posibilidad de utilizar de forma provisional la Escoleta Municipal. En los próximos meses, la Agrupación Musical de Massarrojos tiene previstas más movilizaciones, siempre pacificas y en formato cultural, para solicitar a los diferentes estamentos públicos la construcción de un local cultural para esta pedanía.








