Fotos: Vicente Almenar.- El Arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent, presidió anoche por las calles del centro histórico de Valencia el tradicional Vía Crucis por Ciutat Vella, con la participación del obispo auxiliar Mons. Fernando Ramón, los obispos eméritos, Mons. Javier Salinas, y Mons. Salvador Giménez, el Vicario de Evangelización Melchor Seguí, y numerosos fieles laicos, consagradas y sacerdotes.
En el recorrido, que partió desde la plaza de la Virgen y concluyó en la plaza del Arzobispo, salió en procesión la imagen del Cristo de la parroquia de San Miguel y San Sebastián de Valencia y varias personas fueron leyendo las oraciones y reflexiones de las estaciones a lo largo del Vía Crucis.
El Vía Crucis por Ciutat Vella
El Vía Crucis es una oportunidad para caminar al lado de Cristo en el camino de la Cruz y “nos invita a renovar nuestro compromiso con el Evangelio y a dar testimonio público de nuestra fe”, afirma Eva Crespo, presidenta del Foro de Laicos.
«Este año, de manera especial, el Vía Crucis estará dedicado a recordar a los mártires valencianos de la persecución religiosa, testigos de fidelidad a Cristo que, en medio de la prueba, mantuvieron viva su fe hasta la entrega de su propia vida». Eva Crespo asegura que “su ejemplo nos anima a vivir con coherencia y esperanza nuestro camino cristiano”.
«Mostrar a Cristo crucificado, en medio de la ciudad, es dar testimonio de nuestra fe»
Por su parte, la delegada de Apostolado Seglar, Amparo Estellés, asegura que este Via Crucis, esta “manifestación pública puede ser un anuncio, puede ser un despertar, puede ser una llamada de atención para anunciar a Jesucristo que es la única misión nuestra como cristianos”.









