La concejala de Servicios Públicos (SPV) y vicealcaldesa, Maria Fajardo, ha presentado esta mañana las medidas en las que está trabajando el Ayuntamiento de Vila-real para establecer bonificaciones en la ordenanza que regula la tasa de residuos, que se implanta este año en la ciudad, y que permita a la ciudadanía y al sector económico reducir el importe que deberán abonar en el futuro.

«El objetivo es convertir la tasa en una herramienta más justa y realista con los objetivos de sostenibilidad que el mundo globalizado nos exige a pueblos y ciudades y que debemos materializar», ha argumentado la responsable de SPV, quien ha apostado por ver esta tasa como una oportunidad para tener un pueblo «más limpio, más sostenible y con unos servicios más justos para todos».
Así, Fajardo ha explicado que una de las acciones en las que ya se está trabajando es la modernización del Ecoparque, que, gracias a una ayuda que asciende a 90.000 euros entre la redacción del proyecto y la ejecución, permitirá registrar y calibrar los residuos y vincularlos a valores catastrales, lo que «nos proporcionará datos reales a partir de los cuales podremos bonificar a las familias y empresas que más reciclan».
Por otra parte, la concejala ha señalado que se ha firmado un convenio con el grupo de investigación Ingeniería de Residuos y Sostenibilidad (INGRES), de la Universitat Jaume I, para estudiar «el uso, barrio a barrio, de las islas de reciclaje para saber en cuáles se recicla más y poder premiar a la ciudadanía que colabora».
Además, para el sector hostelero acogido al programa HORECA «también se están estudiando fórmulas para aliviar la tasa, porque hacer las cosas bien debe tener recompensa y queremos que los negocios colaboradores vean reconocido su esfuerzo», ha detallado Fajardo, quien ha recordado que estas medidas se suman a la bajada del IBI prevista para 2026 «para apoyar a comercios y familias, igual que hicimos durante la época del covid». En esta línea, ha indicado la vicealcaldesa, se prevé mantener reuniones con comerciantes, hosteleros y empresarios para evaluar cómo se podría compensar la tasa ajustando el IBI.
Fajardo ha apuntado que también se está trabajando para permitir la domiciliación y el fraccionamiento de la tasa, «cuestiones que, por normativa, al ser la primera vez que se generaban estos recibos, no podían aplicarse, y que también facilitarán la inclusión de bonificaciones».
La vicealcaldesa ha indicado que en los últimos tres años se ha realizado un esfuerzo importante para modernizar el servicio de recogida y tratamiento. Un tratamiento que, al estar clausurado el vertedero de Onda, se ha encarecido al tener que trasladar los residuos a otras ciudades del Estado. La responsable de SPV también ha aprovechado su intervención para incidir en la importancia de separar los residuos para ahorrar trabajo y recursos, y avanzar hacia una recogida más eficiente.








