Que la política municipal ha entrado en fase preelectoral a siete meses vista, es un hecho ya incontestable. Y para muestra un botón. Esta mañana se ha celebrado en la Cadena SER de Valencia un debate entre portavoces municipales con el Debate Sobre el Estado de la Ciudad, que se celebra mañana en el Ayuntamiento de Valéncia, como tema y horizonte.
Las declaraciones de Fernando Giner, portavoz de Ciudadanos en el cap i casal y más que probable candidato naranja a la alcaldía, no han defraudado y desde luego, no han dejado a nadie indiferente. Casi como si el feroz comunicado socialista de la proclamación de Sandra Gómez como candidata, el pasado domingo, hubiera espoleado el ánimo del edil.
El primer ‘zasca’ de Giner ha llegado pronto, al emitir un simple balance de la actual legislatura tripartita conocida como Govern de la Nau: «Después de tres años, la ciudad de Valencia es una ciudad, sucia, atascada y marcada por sectarismo de Ribó«, ha declarado.

El siguiente ‘palo’ ha ido para un ‘runrún’ que viene oyéndose desde que no se facilitaran los informes referentes al baldeo de calles durante el periodo estival. Entonces fue la bancada del PP la que protestó, pero hoy Giner ha sido muy incisivo y contundente en su valoración sobre el problema: «Los barrios de Valencia están sucios«, ha declarado, añadiendo que «la suciedad se acumula en todos nuestros jardines. No hay más que darse un paseo por la Alameda, por la zona de los Jardines del Palau o por la Cruz Cubierta«.
El área de Giuseppe Grezzi tampoco ha salido bien parada y, como era de esperar, ha sido objeto de airadas críticas por parte de Giner al recordar los efectos de decisiones controvertidas tomadas por el italiano, como la supresión de las pasarelas de la avenida del Cid: «Los atascos en la Avenida del Cid y en la calle Colón se han cronificado y mientras tanto, la mala gestión de la EMT hace que los usuarios de las líneas 9, 70, 71, 11, 10 y 40 tengan que esperar todos los días 5 minutos de más porque un autobús se queda en la cochera cada día», ha criticado.
En esta línea, Fernando Giner ha hecho hincapié en que «el atasco se extiende a las licencias urbanísticas y al Cabanyal, que ha sido el gran fracaso de esta legislatura. Todo esto mientras los comerciantes lo pasan mal porque ven cómo prolifera el comercio ilegal en sus puertas», ha censurado. Los dos temas que marcan las asignaturas pendientes de Ribó, el Cabanyal y la venta ilegal, hacían acto de presencia y llegan para quedarse en la contienda política que va a presidir, sin duda, la campaña electoral en los próximos meses.
Por otra parte, Giner ha asegurado que «mientras el paro se sitúa por encima de la media nacional, Ribó no para de conceder subvenciones a entidades pancatalanistas». Y es que el debate entre valencianismo y catalanismo está servido aunque, si atendemos a los mensajes que van surgiendo, curiosamente todos se autoasignan la etiqueta ‘valencianista’ para que luzca en su ideario.
Y, como no podía ser de otra forma, le llegaba el turno al área gestionada por la candidata socialista a la alcaldía, Sandra Gómez. El portavoz de Ciudadanos, ha criticado el modelo turístico del PSPV: «El turismo no significa que la gente se tenga que ir de su barrio, ni que se genere empleo precario, ni que la ciudad esté sucia».
«Tenemos que tender hacia una ciudad sostenible en todos los aspectos, donde sea fácil conciliar y tener hijos. Ciudadanos está comprometido con la bonificación de la educación de 0 a 3 años«, ha dicho Giner.
En esta línea, Fernando Giner ha destacado la importancia de que los ciudadanos no tengan que esperar el autobús más de 10 minutos en Valencia.»Es otro de los compromisos de Ciudadanos para la ciudad de Valencia en 2019. Los ciudadanos no van a esperar el autobús más de diez minutos».
Para concluir, el portavoz de Cs ha recordado su compromiso con los vecinos de barrios como Patraix, Malilla, Benicalap y Orriols, entre otros:»Debemos apostar por los barrios y sus vecinos». «Me preocupan los ciudadanos de Orriols, Malilla, Patraix, Benicalap… que se ilusionaron con un cambio en 2015 y que se han visto decepcionados. Cualquier barrio tiene que tener las mismas oportunidades».








