
La Guardia Civil ha logrado desarticular un foco de violencia xenófoba que mantenía en alerta a la población de Aldaia. Dos hombres de 18 y 20 años han sido detenidos tras una investigación que los señala como los autores de una serie de ataques nocturnos dirigidos específicamente contra personas de origen extranjero. Según las pesquisas, los agresores no solo buscaban causar daño físico, sino que documentaban sus actos en vídeo, lo que ha reforzado la acusación por delitos de odio.
La operación policial comenzó a raíz de una denuncia interpuesta en noviembre de 2025, cuando una persona migrante reportó haber sido víctima de una agresión mientras circulaba por la vía pública. A este primer caso le siguieron otros incidentes de idénticas características en un corto periodo de tiempo, lo que permitió a los agentes del Puesto Principal de Aldaia identificar un patrón claro: los atacantes seleccionaban zonas frecuentadas por inmigrantes y actuaban bajo el amparo de la oscuridad.
El «modus operandi» de los detenidos destacaba por su especial peligrosidad y desprecio hacia la integridad de las víctimas. Los agresores utilizaban sus vehículos para aproximarse y empujar violentamente a las personas que caminaban o circulaban en patinete eléctrico, provocándoles caídas y lesiones de diversa consideración. Al actuar desde coches en movimiento, los hechos han sido calificados también como delitos contra la seguridad vial, agravando la situación jurídica de los arrestados.
La identificación de los vehículos utilizados para los ataques fue la pieza clave que permitió cerrar el cerco sobre los sospechosos. Gracias al análisis de las cámaras de seguridad y al testimonio fundamental de las víctimas, la Guardia Civil pudo confirmar la identidad de estos dos jóvenes de nacionalidad española. Tras su detención, se les imputan formalmente tres delitos de lesiones, tres delitos contra la seguridad vial y tres delitos de odio, debido a la evidente motivación xenófoba de sus acciones.
La investigación, que ha sido remitida al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Torrent, pone de manifiesto la gravedad de estas conductas que buscan intimidar a colectivos vulnerables. Con estas detenciones, las autoridades dan por finalizada una etapa de inseguridad en las calles de Aldaia, subrayando la importancia de la denuncia ciudadana para combatir los brotes de odio en la comunidad.








