El dispositivo que el Ayuntamiento de Alicante preparó para la noche del 9 al 10 de octubre, con 61 agentes controlando y vigilando el correcto uso de mascarillas, así como las medidas de seguridad en establecimientos de hostelería y restauración, se ha saldado con 131 denuncias por desobediencia, cuatro establecimientos sancionados y 10 botellones disueltos.
Así, efectivos del servicio nocturno, GOIR, Fox y Tráfico, se han movido por las zonas en las que los jóvenes suelen reunirse para realizar botellón y las zonas habituales de ocio. De las 131 denuncias impuestas, 28 han sido por no usar la mascarilla obligatoria y medio centenar por consumo de alcohol en la vía pública, mientras que 23 han sido por infracciones relacionadas con el tráfico y 15 por fumar sin la distancia de seguridad. También ha habido denuncias por infracción de la ordenanza de limpieza, por tenencia de sustancias estupefacientes, a establecimientos de ocio y a viviendas por ruidos de fiestas, pero en menor cantidad.
El dispositivo se ha saldado, en definitivo y según los responsables municipales, con una de las noches con más sanciones desde que se impusieran las normas de seguridad frente al Covid-19.
El botellón más numeroso de los que se han disuelto ha sido el que se estaba celebrando en la playa de la Almadraba con 25 jóvenes que al ser descubiertos han intentado salir huyendo pero han sido finalmente localizados y sancionados.
Un local de ocio permanecía abierto a las 1:30 horas, más allá del horario establecido para el cierre, con una veintena de personas dentro consumiendo y con la música muy alta. Este local ha sido desalojado y se ha levantado acta de denuncia contra el dueño.








