AAP Primadomus, un centro de rescate de animales situado en Villena, ha hecho posible un final feliz para una triste historia de traiciones, abandono y supervivencia que tiene como protagonista a Ruru, un león que había sido abandonado en Ucrania al inicio de la guerra y que ahora tiene ante sí una segunda oportunidad.
El león protagonista de esta historia ha pasado la mayor parte de su vida encerrado en una sucia y oxidada jaula, solo en un oscuro establo de las afueras de Kiev. Las penosas condiciones de vida de Ruru se tornaron dramáticas cuando comenzó la guerra y su dueño huyó dejándolo abandonado.

Pero la suerte se puso de parte de este león cuando las propietarias de un refugio de animales cercano se encargaron de proporcionarle alimento y agua pese a los constantes bombardeos que sufría aquella cena.
Salvar la vida de Ruru no fue fácil, y menos cuando la zona cayó en manos de las tropas rusas. Las conservacionistas tuvieron que ingeniárselas y llegar a sobornar a los soldados rusos para que les permitieran seguir yendo a alimentar al animal.

Cuando las tropas ucranianas recuperaron el control sobre la zona, se pudo por fin llevar a cabo el rescate de Ruru y trasladarlo a Polonia, desde donde ha llegado finalmente a Villena a la que será a partir de ahora su hogar.
Ruru ya está en AAP comenzando un periodo de cuarentena durante el cual se ajustará su dieta y se le someterá a las revisiones veterinarias necesarias para conocer a fondo su estado de salud. Posteriormente, se planificará su recuperación y rehabilitación mientras se adapta a su nuevo entorno y los cuidadores.
AAP explica que el león sigue estando un poco bajo de peso para su tamaño y está castrado, razón por la que carece de la habitual melena, pero ya explora el recinto en el que se encuentra y que será su hogar ahora, lejos de bombas y guerras.








