Tras una primera evaluación de urgencia del apagón masivo del lunes, La Unió Llauradora i Ramadera ha señalado que las principales pérdidas en el campo valenciano se concentrarán en el sector ganadero, aunque la disponibilidad de alternativas preparadas ha evitado daños mayores.

La organización agraria La Unió ha indicado que el impacto del apagón en el sector primario de la Comunitat Valenciana ha sido «dispar», dependiendo del sector y la ubicación, en función del momento en que se restableció el suministro eléctrico. Subrayan que, como es habitual, muchas zonas rurales recuperaron el servicio horas más tarde que las capitales de provincia.
La Unió advierte que las posibles pérdidas en estos casos no están cubiertas por los seguros agrarios, y que los seguros privados a menudo resultan económicamente inaccesibles para los ganaderos. Por ello, han solicitado al Ministerio y a la Conselleria de Agricultura una valoración económica de las pérdidas en los sectores afectados, y al Gobierno que se investiguen las responsabilidades y se establezcan procedimientos ágiles para la compensación de daños.
La organización agraria destaca que la previsión de algunos sectores, como el avícola, evitó pérdidas millonarias, aunque sí se produjeron daños. Las granjas tecnificadas dependen totalmente del suministro eléctrico para funciones vitales como la ventilación y la alimentación. Aunque muchas cuentan con grupos electrógenos, la falta de acceso al gasóleo en gasolineras rurales dificultó su funcionamiento.
En el sector porcino, la situación es variable, ya que muchas granjas carecen de grupos electrógenos, lo que podría haber causado pérdidas de producción y estrés en los animales. También se han registrado disrupciones en la cadena de suministro debido a problemas en los mataderos, aplazando la carga de animales en granjas avícolas y porcinas.
El sector lácteo ha sufrido pérdidas generalizadas debido a la necesidad de electricidad para el ordeño, la refrigeración y los robots de ordeño, equipos que requieren una potencia que no todas las granjas pueden cubrir con generadores costosos y no siempre disponibles. La falta de suministro también impidió el bombeo de agua en granjas con pozos, causando estrés hídrico en los animales. Muchas granjas lecheras no pudieron realizar los ordeños programados, lo que puede traducirse en pérdidas significativas de leche y posibles problemas de salud en el ganado. También se reportan casos de leche estropeada en tanques de granjas y cooperativas.
La Unió critica la «falta de información» sobre la previsión del restablecimiento del suministro, lo que generó incertidumbre en las granjas sobre la disponibilidad de combustible para sus generadores. En algunas zonas, el apagón se prolongó durante 14 horas. Además, la caída de las comunicaciones y los sistemas de seguridad obligó a muchos ganaderos a permanecer en sus explotaciones durante la noche para prevenir robos.
En cuanto a la agricultura, se han reportado pérdidas de hortalizas recogidas por fallos en la refrigeración y problemas en el regadío debido a la desprogramación de los sistemas.








