Jimmy Entraigües.- Svend Brinkmann es psicólogo, filósofo, escritor y conferenciante. Nacido en Dinamarca, da clases de Psicología en la Universidad de Aalborg. La publicación de su primer libro, Stand Firm, un éxito de ventas, lo consagró rápidamente como un intelectual destacado y crítico cultural. Ganador del prestigioso premio Rosenkjær, actualmente organiza eventos y da conferencias sobre los grandes desafíos de la vida moderna. Es autor de La alegría de perderse cosas (2024), publicado por Kōan. Ha aparecido en varios documentales de televisión y ha presentado los programas ‘Live Fast!’, de la televisión danesa, y la serie ‘Meaningful Life’, de la Radio 1 danesa.
Pregunta: Todo parece acelerarse…
Svend Brinkmann: Sí, eso dicen los sociólogos: comida rápida, siestas exprés, citas por aplicaciones, redes sociales frenéticas… Entonces, ¿cuándo tenemos tiempo para pensar?

Pregunta: ¿Cuáles son los principales obstáculos a los que nos enfrentamos al intentar llevar una vida más reflexiva o consciente?
S.B.: Uno de ellos es la velocidad misma, que es enemiga de la reflexión. Otro obstáculo es el pensamiento instrumental. Cuando pensamos, a menudo lo hacemos al servicio de algún objetivo externo como, por ejemplo, resolver un problema en el trabajo. Esto está bien, pero, los seres humanos, también tenemos la capacidad de pensar por el simple hecho de pensar —pensar por pensar y pensar más—, y eso es cada vez más difícil cuando todo debe tener un propósito.
P.: ¿Podría compartir un ejemplo de cómo pensar sin el objetivo de ser más productivo?
S.B.: Pensar, por sí mismo, puede enseñarnos que las cosas importantes de la vida no se encuentran solo en las actividades instrumentales o funcionales, sino simplemente en el disfrute de la reflexión. Si alguien aprende esto, puede volverse más libre e independiente, porque entonces ya no vive la vida según las normas de los demás.
P.: En el libro menciona tres actitudes esenciales: reflexión, ensoñación y atención plena.
S.B.: La atención plena es una forma de meditación cuyo objetivo es estar presente en el aquí y ahora. La reflexión, que yo llamo ‘pensatividad’ en lugar de ‘atención plena’, consiste en existir en el tiempo y escuchar los pensamientos que uno tiene, por ejemplo, al salir a caminar o al conversar con alguien. Esto es crucial si se quiere desarrollar la capacidad de pensamiento crítico. La ensoñación está relacionada con esto, pero de una manera más imaginativa.

P.: Una de las frases más llamativas del libro es: “Nuestros pensamientos también están moldeados por la larga historia evolutiva de la humanidad.” ¿Podrías ampliar esta idea?
S.B.: Nuestras capacidades de pensar no simplemente cayeron del cielo, sino que han sido formadas por la educación —lo cual es evidente—, pero también por el pasado evolutivo. Tenemos cuerpos y sentidos que juegan un papel importante en nuestro pensamiento, y simplemente reflexionar sobre el misterio de cómo surgieron nuestras capacidades de pensar puede ser una fuente de profundo disfrute
P.: Si tuvieras que resumir el mensaje central de Pensar en una sola frase para futuros lectores, ¿cuál sería?
S.B.: Una buena vida para el ser humano es lograr encontrar un equilibrio entre la vida activa del trabajo y el amor, y la vida contemplativa del pensamiento y la reflexión. Hemos prestado muy poca atención a esta última.
(Agradecemos a Bibiana Ripol su colaboración para esta entrevista)








