La Policía Nacional ha detenido en Alcoy a un hombre de 52 años, responsable de una planta de reciclado de ropa de segunda mano, por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores. La operación se desencadenó tras una inspección en la nave donde se descubrió que empleaba a ciudadanos extranjeros en condiciones abusivas y fuera de la legalidad.

Sin contrato, sin seguro y sin seguridad
La investigación, liderada por la Brigada de Extranjería y Fronteras, confirmó que en el establecimiento trabajaban cuatro personas sin contrato laboral ni alta en la Seguridad Social. De ellas, dos se encontraban además en situación irregular en España. Los agentes comprobaron que los empleados percibían salarios «muy por debajo» de lo establecido legalmente, aprovechándose el empresario de su situación de necesidad.
Además de la precariedad económica, la inspección técnico-policial reveló que las medidas de prevención de riesgos laborales eran «prácticamente nulas», exponiendo a los trabajadores a graves peligros durante su jornada laboral.
Trámites judiciales
Tras la detención del propietario del negocio, las diligencias han sido remitidas al Juzgado de Instrucción en funciones de Guardia de Alcoy. Por su parte, a los ciudadanos extranjeros en situación irregular se les han aplicado los trámites administrativos correspondientes según la Ley de Extranjería.








