Bioparc Valencia llora al leopardo Negombo. El parque de naturaleza valenciano lleva siendo testigo durante sus 18 años de recorrido de cómo la naturaleza impone su ciclo de la vida. Hemos descubierto su lado más tierno, como ahora en este momento excepcional con crías como el rinoceronte Kairu correteando tras las cebras, los elefantes Malik y Makena dándose un baño en el lago o a los chimpancés Ekon y Cala jugando y mostrando su comportamiento social. Pero ese ciclo se completa inevitablemente y con la misma emoción debemos asumirlo y hacerle frente.
Muerte del leopardop Negombo
La pérdida de Negombo, el precioso leopardo macho, llena de tristeza a la familia que conforma Bioparc y solo les queda el consuelo de saber que le han aportado el máximo bienestar durante todo este tiempo y, especialmente, los últimos años. Con 21 años, muy cerca de cumplir los 22, en los últimos meses el equipo técnico detectó una serie de patologías crónicas relacionadas con su avanzada edad, que afectaron a su calidad de vida. Tras un seguimiento veterinario intensivo, dentro de un proceso irreversible inherente a su condición geriátrica, se ha tomado la decisión de practicarle una eutanasia.
Su presencia ha permitido acercar la belleza y singularidad de estos felinos, así como la situación de amenaza a la que se enfrentan, despertando la empatía y la conciencia hacia su protección. El programa de conservación (EEP) del leopardo de Sri Lanka (Panthera pardus kotiya), estableció un grupo en Bioparc Valencia con Negombo y las hembras ya fallecidas, la pantera Mamba e Inés, con la que formaba pareja. Ambos aportaron esperanza y su descendencia continúa en otras instituciones dentro de estas acciones coordinadas de cría controlada científicamente que tienen como objetivo garantizar la supervivencia de esta subespecie en peligro de extinción según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Como es habitual, Negombo ha superado la esperanza de vida en su hábitat, situada entre 10 y 12 años y ser el tercer leopardo más longevo de los zoos europeos, evidencia las óptimas atenciones recibidas desde que llegó al parque en 2009 procedente del zoo La Palmyre (Francia). Siempre bajo las recomendaciones de especialistas, Bioparc Valencia aguarda la próxima llegada de un leopardo, reforzando el compromiso con la preservación de la biodiversidad y transmitiendo el amor y respeto por los animales y la naturaleza.
El cuidado diario de los animales genera un vínculo único, sobre todo cuando se prolonga durante tantos años. Con dedicación, vocación y profesionalidad se han otorgado todos los mimos que requería a su edad y lo prioritario era evitar un sufrimiento totalmente innecesario, pero la muerte del estimado Negombo ha supuesto un duro golpe para todo el personal. Descanse en paz.








