Cerca de medio millar de niños y adolescentes de familias vulnerables participan este mes de julio en las Escuelas de Verano Municipales de Alicante. El programa busca ofrecer un espacio educativo, recreativo y social durante el verano, además de reforzar la alimentación saludable para menores de entre 3 y 17 años. Así lo ha explicado el alcalde, Luis Barcala, quien destacó que el programa incluye servicio de comedor y plazas específicas para niños y niñas con necesidades educativas especiales en el CEIP Mora Puchol.
El alcalde, acompañado por la concejala de Bienestar Social, Begoña León, visitó este miércoles la Escuela de Verano Municipal del CEIP Óscar Esplá. Este centro ha acogido a 15 pequeños de tres a cinco años y 70 de seis a 12, con programas educativos y actividades adaptadas a cada grupo de edad, incluyendo pruebas recreativas y juegos de agua.
Educación, ocio y apoyo alimentario
Las Escuelas de Verano Municipales son gratuitas y operan en horario de 9:00 a 14:00 horas, con la opción de ampliación a las 8:00 en algunos centros. Las sedes incluyen los centros sociales comunitarios Felicidad Sánchez y Gastón Castelló, así como los colegios Mora Puchol, San Roque, Azorín, Óscar Esplá, Lucentum y Gloria Fuertes.
Además de los talleres educativos y las actividades recreativas, que dan continuidad al trabajo anual de los centros municipales, cada menor recibe diariamente un menú envasado al vacío para consumo en sus domicilios, asegurando un refuerzo alimentario saludable.
Barcala resaltó que estas escuelas son «una herramienta clave para el apoyo educativo y social de los menores más vulnerables, ofreciendo un espacio donde aprender, jugar y crecer en un ambiente inclusivo y enriquecedor, en sintonía con los principios de igualdad de oportunidades y cohesión social». Añadió que el programa también «responde a la finalidad de detectar situaciones de riesgo que puedan repercutir al adecuado desarrollo personal de los menores participantes».









