Agentes de la Policía Nacional han arrestado en Castellón a un hombre de 35 años y a una mujer de 33 como presuntos responsables de un grupo organizado dedicado a delitos contra el patrimonio, especialmente hurtos y estafas con tarjetas bancarias, además de un delito de pertenencia a grupo criminal.

Actuaban en la zona universitaria y en el centro
La pareja centraba su actividad en dos áreas concretas: la zona universitaria, donde sustraían ordenadores portátiles a estudiantes, y el centro urbano, especialmente en establecimientos de hostelería, donde se apoderaban de carteras, bolsos y teléfonos móviles aprovechando cualquier descuido de los clientes.
La investigación se inició tras las denuncias de varias víctimas. El análisis de sus declaraciones y el estudio de los movimientos de los sospechosos permitió a los agentes concluir que detrás de los hechos se encontraban las mismas personas. La operación, desarrollada por la Brigada Provincial de Policía Judicial en el marco de la Operación Scarf, permitió avanzar en la identificación de los autores.
Extracciones de hasta 4.000 euros con tarjetas robadas
Para lograr su localización, se reforzó la vigilancia en las zonas afectadas. Los investigadores detectaron a un hombre y una mujer cuyas características coincidían con las captadas por las cámaras de seguridad en múltiples hurtos y retiradas de efectivo en cajeros automáticos.
Ambos fueron finalmente interceptados en el centro de la ciudad. Instantes antes habían cometido un hurto en una cafetería próxima y ya habían hecho desaparecer las tarjetas sustraídas, aunque consiguieron realizar una extracción de 600 euros. En otra ocasión llegaron a retirar más de 4.000 euros.
A los detenidos se les imputan 17 delitos de hurto y estafa cometidos en locales del centro y cafeterías del entorno universitario. El perjuicio económico total supera los 19.000 euros.
Ocultaban el rostro y utilizaban el método de la “muleta”
Para dificultar su identificación, los presuntos autores cubrían su rostro con gorras, bufandas y gafas. Además, empleaban el conocido método de la “muleta”, consistente en tapar con una prenda de ropa las manos y los objetos sustraídos mientras actuaban.
Aprovechaban las horas de mayor afluencia en cafeterías y restaurantes, especialmente durante almuerzos y comidas, cuando el constante trasiego de personas facilitaba el acceso a los establecimientos y la comisión de los robos.
Durante la operación se practicó un registro en una vivienda situada en una céntrica calle de Castellón, donde se intervinieron ordenadores portátiles, teléfonos móviles, tarjetas de crédito —algunas con el PIN anotado— y dinero en efectivo.
Los arrestados, con antecedentes policiales por hechos similares, han sido puestos a disposición judicial ante la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Guardia de Castellón.








