Un gran bocadillo de 25 metros de largo, sirvió este sábado 17 de marzo para dar de cenar a los más de 100 falleros y falleras de la Falla L’Hort de Albal. Una comisión que, con el amigo Regino Santiago Álvarez como presidente, goza de una ‘germanor’ en su seno digna de encomio y que quiso compartir con nosotros una noche magnífica.
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Desde primera hora de la tarde, cinco falleros de la comisión se afanaban en cocinar las tortillas de patata que luego irían al pan junto al tomate y el jamón para conformar una auténtica obra de arte gastronómica. Un gigantesco bocadillo que ocupó la carpa habilitada por la comisión de un extremo al otro.
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La fiesta fue completa y la gesta se consiguió gracias a uno de sus falleros más ilustres, José Valverde, que por un día volvió a ponerse el mandil fuera de su puesto en el mercado municipal de Albal para volcar su saber hacer en pos de saciar el hambre de sus compañeros y compañeras de comisión.
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Y la pregunta: ¿Qué récord bate este bocadillo? La respuesta es tan sencilla como inesperada: El de la alegría y el buen rollo de todos los comensales, empeñados en construir, entre todos, una velada en armonía y buen ambiente. El mejor premio, la cara de satisfacción de los presentes.
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Un recibimiento magnífico, el que nos dispensaron en esta comisión, cuyas gentes nos agasajaron como a reyes con la mejor de las sonrisas y simpatía. Los versos ‘amb sentiment’ y mucho, mucho humor del tío Toni, que tanto nos recordó a los ‘cants de batre’ y otras tradiciones hortelanas que nuestros abuelos nos enseñaron a amar; las cien y una experiencias de falleras, falleros, falleritos… Sin dejar de escuchar los petardos, oler la pólvora, sentir la fiesta fallera a flor de piel.

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