Los bomberos del Consorcio de Valencia rescataron este mediodía un águila que no podía salir de una balsa de riego, en la partida Cabes Bort de Náquera. Han recibido el aviso alrededor de las 13:30 horas y hasta allí se han movilizado bomberos de Pobla de Farnals con sargento de Sagunto, coordinador forestal del Consorcio y unidad de bomberos forestales de Generalitat.
Una vez extraída de la balsa, el ejemplar de águila calzada ha sido transferida al SEPRONA para su traslado al centro de recuperación de la fauna del Saler.
Este tipo de balsas son habituales en explotaciones agropecuarias a lo largo y ancho de todo el territorio nacional, ya que su construcción resulta relativamente económica y sencilla. Sin embargo, la ausencia de una normativa clara y eficaz que regule las medidas obligatorias a implantar para permitir la huida en caso de caídas accidentales, hace que anualmente se cobren un altísimo precio en forma de ahogamientos de todos los grupos faunísticos e incluso de víctimas humanas.
En 2020, una denuncia de ADENSVA ante la Fiscalía General del Estado propició la investigación de esta causa de mortalidad de fauna. Los resultados de la investigación a nivel nacional pusieron en evidencia la necesidad de legislar normas específicas de seguridad para evitar ahogamientos. Estos últimos provocan además uno de los peores efectos negativos para los ecosistemas, su fragmentación, al impedir a la fauna su desplazamiento natural por no estar dotados de los lugares de cruce necesarios que permeabilicen la kilométrica infraestructura.
A finales de 2022 salió publicado en el BOE el Real Decreto 1057/22 de 27 de diciembre por el que se aprueba el Plan estratégico estatal del patrimonio natural y de la biodiversidad a 2030, en aplicación de la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y de la biodiversidad, en el cual se incluye un anexo para la lucha contra las amenazas directas sobre las especies, y que anuncia la elaboración de unas directrices para evitar los ahogamientos de fauna en balsas y canales.








