La Junta Municipal de Russafa ha vuelto a convertir la tradición en protagonista con la celebración, por segundo año consecutivo, del concurso de Cruces de Mayo de Russafa, una iniciativa que sigue ganando peso en el calendario del distrito y que ha logrado implicar a numerosas comisiones falleras, parroquias, asociaciones y vecinos y vecinas en torno a una de las estampas más arraigadas de la cultura popular. El certamen, impulsado con el objetivo de recuperar, dinamizar y proyectar esta tradición, ha destacado tanto por la calidad artística de las composiciones como por el ambiente festivo que ha impregnado las calles de los barrios de la Junta durante su celebración.
Cruces de mayo de Russafa 2026
En la categoría de cruces de más de tres metros, el primer premio ha sido para la falla Cádiz-Dénia, que se ha alzado con el máximo galardón dotado con 500 euros y estandarte, gracias a una propuesta que ha combinado creatividad, elegancia y respeto por la esencia tradicional. El segundo premio ha recaído en la falla Regne de València-Sant Valer, que ha obtenido 400 euros y estandarte, mientras que el tercer puesto ha sido para la falla Isabel la Catòlica-Ciril Amorós, premiada con 300 euros y estandarte.
Por lo que respecta a la categoría de cruces de mayo de Russafa de menos de tres metros, el primer premio ha sido para la falla Regne de València-Ciscar, que ha destacado por su cuidada ejecución y ha sido reconocida con 300 euros y estandarte. El segundo galardón ha sido para la falla Salamanca-Comte d’Altea, con 200 euros y estandarte, y el tercer premio ha recaído en la falla Pintor Salvador Abril-Peris i Valero, que ha recibido 100 euros y estandarte.
La presidenta de la Junta Municipal de Russafa, la concejala Paula Llobet, ha valorado muy positivamente el desarrollo del concurso y la implicación de las comisiones falleras y asociaciones participantes. “Desde la Junta seguimos apostando de forma decidida por el fomento de nuestras tradiciones, porque forman parte de lo que somos y contribuyen a fortalecer el tejido social y cultural de nuestros barrios, ya que hacer la cruz es todo un proceso que implica a mucha gente y es, por tanto, un elemento de colaboración y convivencia”, ha señalado. En este sentido, ha subrayado que iniciativas como las Cruces de Mayo de Russafa “no sólo recuperan costumbres, sino que engalanan nuestras calles y generan participación del barrio y orgullo de pertenencia a València”.
Paula Llobet ha destacado también “el compromiso de la Junta Municipal de Russafa con una programación estable que combine tradición y nuevas propuestas culturales. Así, además de este certamen, mantenemos otras iniciativas consolidadas como los premios de fallas, el concurso de belenes, el concurso de arte urbano en persianas o el proyecto de instalación de placas conmemorativas para reconocer a personajes ilustres vinculados a los barrios del distrito. A estas propuestas se suma una novedad destacada para este mes de mayo: la celebración del primer torneo profesional de ajedrez, una iniciativa que busca diversificar la oferta cultural y atraer a nuevos públicos y consolida el distrito como un espacio dinámico y abierto a diferentes disciplinas”.
En definitiva, “con esta segunda edición, el concurso de Cruces de Mayo de Russafa no solo reafirma su continuidad, sino que se posiciona como una cita en crecimiento dentro del calendario de la Junta Municipal de Russafa. La elevada participación y el nivel de las propuestas presentadas evidencian el interés de las comisiones falleras y asociaciones por mantener viva esta tradición, adaptándola a los nuevos tiempos sin perder su esencia. Russafa vuelve así a demostrar que tradición e innovación pueden convivir y que el impulso institucional, cuando se acompaña de implicación vecinal, es capaz de revitalizar y proyectar el patrimonio cultural hacia el futuro”, ha concluido Paula Llobet.







