En el regreso a la ciudad de Castellón, después de una mañana de peregrinaje en la tradicional Romería de les Canyes hacia la Magdalena, la alcaldesa, Begoña Carrasco, junto a la concejala de Fiestas, Noelia Selma; la Reina, Lourdes Climent y otras autoridades han hecho parada en la Basílica del Lledó para visitar a la patrona. Allí los asistentes han cantado la Salve y a continuación se ha reiniciado la Tornà hacia la Forn del Pla.
Tras una parada en el Forn del Pla, con los vehículos y carros engalanados, ha tenido lugar el tradicional acto de ‘Les tres Caigudes’, con las tres genuflexiones, tras las cuáles los romeros han continuado con la procesión de penitentes, recorriendo las calles Sanahuja, plaza María Agustina, calle Mayor, Arcipreste Balaguer y plaza Mayor, finalizando en la Concatedral de Santa María.
Después del acto emblemático con los niños de ‘Les tres Caigudes’, la procesión de los Penitentes ha continuado hasta llegar a la avenida del Rey.
Tras el regreso a la ciudad, se ha celebrado el esperado Desfile de Gaiatas a menos de 48 horas para que sea declarado como Bien de Interés Cultural (BIC), tal y como ha anunciado en Castellón el president de la Generalitat, Carlos Mazón, que ha participado en la Romería de les Canyes.
El tradicional acto que expone la seña identitaria de todos los castellonenses ha partido desde la calle San Roque y ha recorrido las calles Sanahuja, plaza María Agustina, calles Mayor, Gasset, Puerta del Sol, Ruiz Zorrilla y avenida Rey Don Jaime.
Las 19 comisiones de cada uno de los sectores de la ciudad han podido lucir sus monumentos que hasta ahora han estado resguardados en el ya almacén municipal de gaiatas, Pepín Marco.









