El pueblo de Vilafranca se ha echado este viernes a la calle para defender la supervivencia y el futuro de Marie Claire, así como el porvenir de más de 300 familias de las comarcas de Els Ports, el Maestrat, el Maestrazgo y Gúdar-Javalambre ligadas directamente a la textil.
Partiendo desde la propia sede de Marie Claire y llegando a la estatua de la Planchadora de Medias, cerca de 2.000 personas han participado en la concentración organizada por los sindicatos de los trabajadores, CCOO y UGT. A ella no han faltado empleados de la textil, representantes de la sociedad civil y política, asociaciones como Vilafranca Espai Comerç y Asociación de Empresarios Turísticos de Morella y Comarca, y vecinos y vecinas del pueblo.

Asimismo, alcaldes y alcaldesas de las diferentes comarcas han acudido a la llamada de la alcaldesa de Vilafranca, Silvia Colom, para crear la Mesa de Vilafranca y, con ella, impulsar el Plan de Recuperación Económica. Un plan que trabajará de forma unida y coordinada por el futuro de estas comarcas. Un plan sensato y viable para fomentar el empleo y la actividad económica en los pueblos. Para ello, se pedirá a las Diputaciones de Castellón y Teruel, a los Gobiernos Autonómicos de Aragón y la Comunidad Valenciana, el Gobierno Central y la Unión Europea al apoyo a este Plan con inversiones reales en infraestructuras, sectores productivos y fomento del empleo y la actividad económica.
Marie Claire es un símbolo y un emblema de la historia emprendedora y trabajadora de Vilafranca. Por ello, desde la Mesa de Vilafranca se urge a la empresa, tras haber recibido financiación y apoyo público en sucesivas ocasiones, a garantizar su viabilidad y los puestos de trabajo existentes y a apostar por la creación de empleo en su centro de producción en Vilafranca.
Este viernes también se ha celebrado la segunda reunión entre Marie Claire y los sindicatos tras entregar el pasado lunes la empresa a CCOO y UGT la documentación que acompaña al Expediente de Regulación de Empleo anunciado por la firma.
Según el presidente del Comité de Empresa, Cristóbal Monfort, la situación continúa igual, «puesto que no se ha hecho realidad ninguno de los hitos necesarios para que no cierre la empresa», como encontrar algún inversor o alguna fuente de financiación. Así pues, la intención de la empresa es seguir trabajando para que el ERE no afecte a toda la plantilla -214 trabajadores en la planta de Vilafranca-, «aunque, si la situación no cambia, la empresa cerrará y se verán afectados todos los trabajadores», ha apuntado Monfort.
Empresa y sindicatos se han citado a una tercera reunión el próximo martes, a las 10.00 horas.








