El valenciano, abanderado de la diabetes tipo 1 en el mundo del motor off-road participó este fin de semana en el Rally Baja Aragón, la prueba de rallyes más mediática y esperada de la temporada en nuestro país.
Tras tres días de carrera y más de 500 kilómetros de tramos cronometrados, Albero ha terminado décimo en su categoría (OPEN Baja Aragón >450CC) con su equipo Un Diabético en el Dakar. Una carrera que este año ha sido una auténtica montaña rusa en lo que respecta a la climatología; altas temperaturas y ambiente soleado los dos primeros días de carrera y un día tormentoso –incluso, con fuertes granizadas- hoy, domingo. Súmese a esto las pistas muy rápidas a las que nos tiene acostumbradas la prueba aragonesa y la gran afluencia de participantes y el elevado nivel de los mismos. “Hemos corrido junto a los mejores en todas las categorías, así que podemos estar muy orgullosos de haber terminado otro año más, porqué con carreras como la Baja Aragón, nuestro proyecto se refuerza en marca y en lo verdaderamente importante, demostrar que, con Diabetes, también se puede”, comenta Albero. Miles de personas han visitado estos días la provincia de Teruel y los pueblos por los que ha transitado la prueba animando a los pilotos, factor que “el diabético del Dakar” valora muy positivamente “…porqué nos dan apoyo en cada curva, en el paddock y nos cargan de energía para seguir luchando”.
El proyecto de Albero se consolida cada vez más en un deporte tan complicado para una persona con esta enfermedad. “Ha habido un par de momentos durante la carrera donde la diabetes nos ha jugado malas pasadas, pero la hemos podido controlar y terminar con unos niveles idóneos para la dureza de la Baja”.
La prueba se despide hasta el próximo año, aunque al proyecto Un Diabético en el Dakar le esperan meses de duro trabajo para poder estar presente en alguna de las grandes pruebas internacionales como el Rally Dakar 2019.
“Me voy muy cansado de la Baja, pero muy contento. He disfrutado muchísimo encima de la moto y eso es muy importante porqué, aunque nuestro objetivo no sea terminar entre los mejores, el resultado no está nada mal. Aunque no se nos debe olvidar nunca el verdadero sentido de nuestro proyecto: demostrar que con DT1 podemos practicar cualquier tipo de actividad que nos propongamos, tratándose incluso de las más extraordinarias, siempre que llevemos una vida saludable y un control diario de nuestra enfermedad. A la pregunta sobre nuestro futuro, estamos convencidos que vamos en la buena dirección, así que en los próximos meses, nos toca trabajar duro”; concluye Albero.
Estaremos pendientes de los avances de este proyecto deportivo de emprendimiento social y superación personal a través de sus redes sociales (Facebook, Instagram y Twitter) y su web www.undiabeticoeneldakar.org.











