Una abogada colegiada en Castellón ha sido detenida por facilitar robos y asaltos a una banda organizada liderada por ella misma, valiéndose de la información confidencial que le daban sus clientes. De este modo la banda ha llegado a apropiarse de más de 50.000 euros. Como resultado de esta investigación, bautizada por la Guardia Civil como operación ‘Buitres’, han ingresado en prisión tres personas.
La operación se puso en marcha tras la comisión de un robo con violencia en un establecimiento de Torreblanca, en el que los asaltantes se llevaron 7.000 euros tras maniatar a los propietarios del mismo.
En el transcurso de la investigación, los agentes pudieron identificar, como miembros de la banda, a dos mujeres y dos hombres que se dedicaban a la comisión de delitos similares al ocurrido. También averiguado que este grupo delictivo estaba liderado por una de las dos mujeres, propietaria de un despacho de abogados y que estaba colegiada en Castelló.
Se procedió entonces a detener a los cuatro identificados, así como al registro de una vivienda de Vila-real y un despacho profesional en Castelló, el de la ahora detenida. Se intervinieron en estos registros dos vehículos, seis teléfonos móviles de alta gama, un ordenador portátil, documentación relacionada y siete memorias USB con numerosa información.
La información sensible obtenida por la abogada sobre sus clientes y amistades, la mayoría personas de avanzada edad con varias propiedades arrendadas y dinero en metálico en sus domicilios, era la que movía a la actuación del grupo.
Con esta información, el grupo cometía los delitos, usando para ello una violencia extrema con las víctimas, a las que maniataban y abandonaban así en las viviendas o locales que asaltaban, cerrando las puertas después para que no pudieran pedir ayuda.
Los asaltantes buscaban en sus robos y asaltos sobre todo dinero y joyas, de cuya existencia y ubicación ya habían sido informados previamente por la abogada.
A los miembros del grupo se les atribuyen los delitos de pertenencia a grupo criminal, de robo con violencia y detención ilegal en Torreblanca en 2017 donde sustrajeron 7.000 euros y maniataron al dueño de un bar; otro similar en Alcossebre, donde sustrajeron 200 euros y maniataron a la propietaria de la vivienda poniendo en grave riesgo su vida, y de robo con violencia en grado de tentativa en mayo y diciembre de 2018 en Almassora, donde hirieron gravemente a una de las víctimas. También se les acusa de un robo con fuerza en mayo de 2018 en el Grao de Castelló -donde sustrajeron 25.000 euros y una pistola-; un delito de robo con fuerza en grado de tentativa en Almassora y un hurto ocurrido en mayo de 2018 en el Grao de Castelló donde sustrajeron 10.500 euros.
Los Juzgados de Castellón y Vinaròs, que instruyen el caso, han ordenado el ingreso en prisión de tres de los cuatro detenidos. Esta investigación, así como la detención de los cuatro miembros de la banda con la abogada al frente, ha sido llevada a cabo por efectivos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Castellón.








