Un fuerte olor a marihuana y el incesante cacareo de varios gallos han destapado en Cullera una plantación ilegal de cannabis y un posible caso de maltrato animal. La actuación ha terminado con la detención de un hombre de 29 años.
La intervención se inició tras un aviso vecinal que alertaba de la intensidad del olor a marihuana en una zona del municipio. Al llegar a la vivienda señalada, los agentes comprobaron la situación y percibieron también el sonido de gallos procedente del interior, lo que motivó una inspección más exhaustiva.
En el registro, realizado con autorización del propietario y junto a efectivos del SEPRONA, se localizaron 55 gallos de distintas especies, tanto orientales como españolas. Los animales presentaban marcas que apuntan a su uso en peleas. En el mismo espacio había además tres perros considerados potencialmente peligrosos.
La vivienda contaba con un enganche ilegal a la red eléctrica y con sistemas de ventilación y climatización propios de cultivos ‘indoor’. Aunque las plantas habían sido cortadas días antes, se hallaron restos de unas 400 plantas de cannabis, además de 126 gramos de cogollos preparados. También se intervinieron una carabina y diverso material eléctrico valorado en más de 10.000 euros.
Una segunda inspección, en la que participaron agentes especializados y personal veterinario, confirmó que los gallos presentaban lesiones compatibles con prácticas de adiestramiento para peleas.
El detenido está acusado de un delito contra la salud pública y otro de maltrato animal. A ello se suma una docena de infracciones relacionadas con la tenencia de animales, entre ellas la falta de licencias, de documentación obligatoria y de medidas sanitarias.
Las diligencias han sido remitidas al juzgado de Sueca, mientras la investigación ha sido desarrollada por agentes de Cullera y la patrulla del SEPRONA de Alzira.







