Dos médicas, una del Hospital General de Elda y otra de un centro de salud de Petrer, acusadas de negligencia médica en la muerte de un niño de ocho años por peritonitis, han defendido su actuación como profesionales sanitarias durante la primera sesión del juicio.

Versiones contrapuestas
La abogada de la familia del menor, Raquel Sánchez Navarro, ha señalado que las versiones de las partes son «muy contrapuestas». Las médicas sostienen que su atención fue correcta, mientras que la acusación particular y el perito judicial consideran que hubo «mala praxis».
Peticiones de la familia y la Fiscalía
La familia solicita 21 años de cárcel para cada una de las médicas y una indemnización de 350.000 euros para la madre del menor. La Fiscalía pide penas de hasta dos años y cuatro meses de prisión e indemnizaciones de más de 143.000 euros.
Declaraciones de la familia
La abuela del menor, Marta Gonzálvez, ha expresado su deseo de «hacer justicia» por su nieto y ha lamentado la falta de «sentimientos» de las acusadas. Ha animado a otras familias que hayan sufrido presuntas negligencias médicas a luchar por sus derechos.

Defensa de las médicas
El abogado de la doctora del centro de salud de Petrer, Guillermo Llago, ha señalado que las pruebas periciales serán «determinantes» para el juicio y ha reconocido la «confrontación» entre las partes.
El niño falleció por peritonitis en octubre de 2020 tras acudir cinco veces a urgencias. La familia sostiene que no se le realizaron pruebas adecuadas y que el personal sanitario lo atribuyó al coronavirus.








