El árbol membrillero, cuidados básicos

No hay nada mejor que cultivar un árbol frutal en el jardín, no solo por la belleza de algunos de ellos, sino por su gran utilidad. Uno de estos árboles que podéis tener es el árbol de membrillo.
LO QUE DEBES SABER…
Necesita: suelo arcilloso y drenado. Abono orgánico y fosfatado en otoño. Sol directo.
Flores y fruto: primero salen las flores blancas o rosadas. Después aparece el fruto amarillento.
Recogida: el fruto está listo para recoger cuando el árbol tiene un olor muy intenso.
El árbol de membrillo es una de las especies que podéis usar para cultivar en el jardín y que son de gran utilidad, ya que una vez aparezca el fruto, podréis elaborar ricos y sanos postres. Vamos a ver sus necesidades básicas para que sepáis cómo cuidarlos.
La belleza del membrillo
El membrillo, membrillero o cydonia oblonga es un pequeño árbol caducifolio de unos 6 metros ideal para el jardín, ya que es una de las plantas frutales más bellas. El tronco tiene surcos y es de color grisáceo.
Antes de dar la fruta, en primavera nacen flores de color blanco o rosado y después va surgiendo esta fruta aparentemente dura y amarillenta que es el membrillo.
Es un árbol poco exigente, por lo que su cuidado es muy sencillo.
Necesidades climatológicas, de abono y riego
Para su crecimiento, el membrillero requiere de climas templados, aunque aguanta bien el invierno, es mejor plantarlo con el sol dándole de forma directa.
El suelo ideal para el membrillo es ligeramente arcilloso y drenado (aunque no en exceso, pues hará que florezca demasiado y no dé fruto), aunque también aguanta bien la sequía y los suelos áridos. El riego deberá ser más intenso durante la floración y fructificación.
El mejor abono para esta planta es el abono orgánico y fosfatado, realizado durante el otoño. Eso sí, no deberéis aplicar una cantidad excesiva de abono.
En el caso de que apreciéis pulgones u homópteros en la planta, aplicad rápidamente un insecticida, para que no llegue a dañar el fruto.
Poda del membrillo
La poda se hará al finalizar el verano o a principios de primavera y se deberán eliminar aquellas ramas que comienzan a nacer y que puedan bloquear o romper las ya formadas. Así como aquellas ramas que hayan sido dañadas.
Realizad las primeras podas durante su época de formación, para trabajar los despuntes de acuerdo a la vigorosidad del árbol, de esta forma mantendréis su equilibrio.
La recogida del fruto es mejor hacerla cuando la fruta esté totalmente crecida (esto es cuando detectéis que el árbol desprende un olor muy intenso), hacedlo con cuidado, no la golpeéis o se estropeará.
Categoría: Jardinería, Árboles
![]()
Reutilizando








