Este martes se ha podido conocer, por boca de la subdelegada del Gobierno en Alicante, Araceli Poblador, que el entorno íntimo de la mujer asesinada ayer por su pareja en Calpe sabían que estaba en un auténtico «infierno», por lo que ha pedido que se denuncie siempre que se tenga constancia de que existe una situación semejante.
Así se ha expresado ante los medios de comunicación la subdelegada del Gobierno en Alicante tras el minuto de silencio que, como en multitud de corporaciones y entidades valencianas, se ha guardado hoy a las puertas del Instituto Social de la Marina en la capital alicantina.
Salían a la calle ciudadanos y ciudadanas a expresar su repulsa por el asesinato machista de Rita, de 57 años de edad y origen belga, en su residencia en Calpe, donde ha vivido sus últimos dos años y medio de vida junto a su pareja y presunto asesino, de la misma nacionalidad y 61 años de edad.
Esta ciudadana belga es la víctima mortal número 1.009 de la violencia machista desde que se empezaron a registrar los asesinatos en 2003 y eleva a 34 el número de asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de 2019, según la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género. La subdelegada del Gobierno en Alicante ha considerado que son «cifras insoportables» las 1.009 mujeres asesinadas por violencia machista desde que hay «recuentos oficiales».
«Cada vez que asesinan a una mujer, aunque no conozcamos a la víctima, sentimos un desgarro profundo, porque detrás de esa cifra, detrás de cada víctima, hay familias desoladas, hay niños huérfanos (…), ha señalado. «Asesinar a una madre es lo peor que se puede hacer a un hijo. De ahí nuestra repulsa, nuestra condena y nuestra indignación; ni una más, y vuelvo a repetir que el 016 está ahí, pero que a veces la víctima no se atreve a denunciar», ha dicho Poblador.
A este respecto, la subdelegada del Gobierno en Alicante ha indicado que, en el caso de la mujer asesinada en Calpe, «todas las amistades, el círculo más próximo, sabían que la víctima estaba en un infierno, rodeada de un terror absoluto», por lo que ha pedido que se denuncie siempre que se sepa que existe este tipo de casos.
«Si lo saben que lo denuncien. Pensaban que no le iba a asesinar. No tenemos que pensar que no le va a asesinar, sino pensar en ayudar, en proteger a la víctima; y no podemos consentir que una persona sienta terror», ha subrayado.
Y ha añadido: «Si sabemos que una persona está aterrorizada, tenemos que ir y denunciarlo sin miedo. El miedo paraliza y las víctimas están a veces paralizadas por el miedo. Así, para eso estamos los demás, para ayudarles».
En el acto de hoy, la subdelegada del Gobierno en Alicante ha condenado el asesinato machista ocurrido este lunes en Calpe con la lectura del manifiesto elaborado por la Unidad de Violencia contra las Mujeres de esta institución.
Zapatos de color rojo abandonados en la acera, carteles con el nombre de mujeres asesinadas por la violencia machista y la pancarta con el lema ‘No más violencia de género. Ni una menos‘ servían para expresar la «enérgica repulsa» de la Subdelegación de Gobierno de Alicante hacia «el infierno del maltrato cotidiano al que hay que poner fin».









