La DANA del 29 de octubre de 2024, que dejó 229 víctimas mortales y un rastro de destrucción, ha dejado un mapa de reconstrucción lenta e incertidumbre en la provincia de València al cumplirse un año. Los alcaldes de varios municipios afectados coinciden en que el proceso se alargará durante años, y que el temor ante nuevas lluvias es una realidad en la vida de sus vecinos.

«El miedo no se quitará, habrá que olvidar mucho y es imposible olvidar tanto en tan poco tiempo», resume el alcalde pedáneo de La Torre.
El estado de la reconstrucción: Luces y sombras
Los primeros ediles de varios municipios han rememorado la situación en sus localidades un año después:
Utiel: Un proceso de años
El alcalde, Ricardo Gabaldón, señala que en Utiel, el primer municipio azotado, la retirada inicial de barro fue rápida, pero la recuperación de infraestructuras ha sido «más dificultosa». Aún faltan proyectos clave como la línea C3 de Cercanías y el cuartel de la Guardia Civil. Gabaldón no se atreve a dar una fecha de finalización, pero estima que «antes de 2027 no va a ser», y reconoce la «psicosis» de los vecinos ante las lluvias.
Aldaia: La burocracia y el colapso
Guillermo Luján lamenta que, a pesar de contar con financiación, la burocracia ralentiza el proceso y avisa de que «va a costar años» recuperar por completo el municipio (casas, comercios y ascensores). Luján ve urgente ejecutar obras estructurales, como la derivación del barranco de la Saleta, ya que la parte emocional es la «más complicada»: «Cada vez que caen cuatro gotas, la gente tiene pánico».

Catarroja: Duelo colectivo y normalidad
La alcaldesa Lorena Silvent subraya que en Catarroja el tejido social y económico se ha recuperado «al 100%», aunque todavía quedan infraestructuras pendientes. Silvent insiste en la «fase de duelo colectivo» y en la necesidad de la «recuperación emocional». La localidad decretará tres días de luto, con un minuto de silencio y una ofrenda floral en honor a las víctimas el 29 de octubre.
Alfafar: Lento avance hasta 2029
Juan Ramón Adsuara admite que la reconstrucción «va muy lenta» y la proyecta hasta 2029. El alcalde recuerda que la alerta de lluvias del mes pasado generó «pánico» en la población. Destaca el papel de la reapertura del parque comercial y el plan de emergencias municipal para instruir a los vecinos sobre cómo actuar.
Benetússer: Reconstruir de forma sostenible
Eva Sanz señala que la situación ha mejorado, pero «queda muchísimo por hacer» y será «cuestión de años». Benetússer está priorizando obras con materiales «absorbentes y más sostenibles» en las vías públicas y reubicando transformadores de luz en segundas plantas para evitar daños futuros. La alcaldesa subraya la importancia del apoyo psicológico y la revisión del plan de emergencias con un sistema de alerta temprana con megafonía.

La Torre: Campos destruidos y miedo
En La Torre, Rafael Arnal reporta un estado avanzado, excepto en campos y acequias, donde el 90% quedó destruido. Arnal espera finalizar estas obras en enero o febrero «siendo optimistas», pero señala que «la tristeza se ve en las personas». Recuerda que en la última alerta, «la mitad del pueblo desapareció de golpe» y que el miedo «es imposible de olvidar en tan poco tiempo».








