En diciembre de 2022, el sector valenciano del Taxi, tras varias reuniones entre los representantes del Comité de Huelga creado por las asociaciones mayoritarias del Taxi de Valencia y la Conselleria de Transportes, se desconvocaron los paros de los días 17, 24 y 31 de diciembre, fechas clave de las fiestas navideñas, porque la consellera Rebeca Torró hizo pública la decisión de su Conselleria de subir las Tarifas del Taxi de Valencia un 7,17%, en enero de 2023.
El taxi considera esta tarifa crucial para la supervivencia de sus profesionales, entre otros motivos, porque lleva 9 años de pérdida continuada de poder adquisitivo, al producirse tan sólo una subida de Tarifas del 3% en esos 9 años, frente a una subida del IPC del Transporte por encima del 10% el último año, y del IPC General por encima del 12% en los últimos dos años. A esto, hay que añadir el monumental aumento del coste del combustible en más del 50%.
Ante la promesa de la consellera, las asociaciones mayoritarias del Taxi decidieron desconvocar las protestas y paros previstos en Navidad, a pesar de la presión de muchos de sus compañeros que no querían desconvocar los paros.
Ahora, la Conselleria ha aprobado un borrador de Resolución que contempla una subida media de tarifas del 4,5%, lo que ha provocado la ira del sector. Ante este incumplimiento, la Gremial y la Federación han acordado un calendario de paros durante 48 horas el 11 y el 12 de febrero, y paros del servicio durante la celebración de la feria de la cerámica Cevisama.
No obstante, dicho calendario de movilizaciones arranca este mismo jueves, 2 de febrero, con una concentración de protesta ante la Conselleria en el complejo 9 de octubre.
Las asociaciones convocantes han advertido ya que no se va a desconvocar ninguno de los paros previstos hasta no tener por escrito la promesa adquirida por la Consellera Rebeca Torró en diciembre, de una subida de Tarifas del 7,17%.
Los convocantes argumentan que «son ya demasiados años de pérdida de poder adquisitivo de las familias del Taxi, teniendo en cuenta que el IPC ha subido más del doble del 7,17% en los últimos años», y critican que ahora «ni siquiera cumplan el compromiso adquirido hace tan solo un mes».
«Nuestras familias no se lo merecen, la consellera debe entender que el taxista debe seguir prestando un servicio profesional al usuario, pero con un trabajo digno, bien remunerado y sin competencia desleal», señalan.









