Fotos: Juan Ramón Contelles.- La tradicional Ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados de las Fallas de Valencia 2024 se celebró el pasado domingo y lunes por la tarde y noche en el cap i casal, con sus horarios y recorridos habituales. Una edición muy especial, primero porque se estrenaba el recién restaurado Cadafal, tras al arduo trabajo de Ceballos y Sanabria y también el del taller de Santaeulalia. Los vestidores de la Virgen pudieron por fin llevar a cabo su tarea sobre una estructura reforzada y estable.
10.289 falleros y falleras y músicos que han desfilado por las calles de València durante dos días, en lo que se ha considerado ya el récord histórico de participación en este acto de homenaje a la Patrona de los valencianos y valencianas. Esta cifra se desglosa en 24.350 niños y niñas; 85.939 adultos, de los que el 55% son mujeres y el 45% hombres.
Presentamos hoy la otra mirada de la Ofrenda, a través del objetivo de nuestro compañero Juan Ramón Contelles, que estuvo los dos días de principio a fin captando las imágenes más emocionantes y sentidas de un acto que ya, de por sí, refleja la inmensa alegría que sienten falleras y acompañantes al entregar su ramo a la Mare de Déu dels Desamparats.
Mil y una historias personales de vivencia, promesas y superación personal, como la que recordamos al policía local Daniel Mena, instructor de la academia de tiro de la Policía Local de València que en 2022 acudió en silla de ruedas a la Ofrenda para agradecer a la Mare de Déu que le salvara la vida y cumplir así su promesa.
Este año, Daniel ha vuelto a participar en la Ofrenda junto con sus compañeros de la Policía Local de Valencia para celebrar el 150 aniversario del cuerpo, y lo hacía levantándose de la silla al entrar en la plaza de la Virgen para repetir su homenaje personal a la Patrona pero esta vez andando, por su propio pie.
Su historia de superación y vocación a la Virgen inspira a todos, sin duda. Y como esta, mil y una historias de promesas cumplidas, de adversidades superadas y otras por superar, se sucedieron en dos jornadas que dieron para eso y mucho más, en un rosario de emociones desbordadas en un símbolo del amor que los valencianos profesan hacia su Patrona y que las imágenes apenas alcanzan a sugerir.









