AEGC denuncia el deplorable estado de conservación de alguno de los Puestos de la Guardia Civil de la provincia de Alicante. Primero fue Altea y ahora tenemos que denunciar la pésima conservación del de Jávea que resiste a duras penas entre cables colgando, humedades, desconchones en la fachada y grietas visibles a todos los ciudadanos que acuden a el para llevar a cabo cualquier diligencia. Diligencias que difícilmente pueden llevar a cabo personas con movilidad reducida ya que la rampa de acceso es estrecha y corren el riesgo de caer porque a nadie se le ocurrió que es necesario poner una barandilla de seguridad.

El mal estado del cuartel ha hecho que parte del mismo se encuentre encintado para que los ciudadanos no pasen por esas zonas, ya que se producen desprendimientos de la estructura y cualquier cascote podría ocasionar un desgraciado accidente, tanto para los vecinos como para los propios guardias y sus familias.
Son estos últimos quienes tienen que vivir en una dependencias caducas y alarmantemente deterioradas «sin que nadie mueva un dedo para subsanar todas las deficiencias», se queja AUGC. Eso si es que pueden repararse, ya que según apunta AUGC, en la construcción del edificio se podría haber empleado agua salada, lo que podría ser la causa de que las vigas estén oxidadas.

En pésimas condiciones también se encuentran las dependencias destinadas a calabozos, donde los detenidos tienen que usar un baño sin tapa de cisterna y donde no se puede ver a los detenidos por falta de luces. AUGC se pregunta: «¿Sanidad tiene conocimiento de este lamentable estado de los calabozos? ¿Está al tanto de que el único botiquín de primeros auxilios que hay en el Puesto está sin material o con el caducado?»
Para AUGC, el Puesto de Jávea no reúne condiciones para dar un servicio al ciudadano «pero tampoco reúne las condiciones de habitabilidad para que nuestras familias vivan en él».








